| Las mujeres de comunidades campesinas que son víctimas de discriminación de género enfrentan los mismos problemas que todas las otras mujeres víctimas de discriminación de género. No obstante, la soledad y el hecho de habitar en comunidades alejadas le dan a este problema un carácter particular. A menudo, se trata de mujeres en situación de vulnerabilidad, con pocos recursos económicos, víctimas de violencia o de graves violaciones a sus derechos. Cuando éstas apelan a la justicia, sus problemas se incrementan.
Los obstáculos lingüísticos, culturales y el racismo del que son blanco las mujeres rurales acrecientan el abandono y la soledad que experimentan en la vida cotidiana como consecuencia de la violencia familiar, para citar mencionar el tipo de caso que más frecuentemente afecta a las mujeres de las zonas rurales.
En efecto, además de los factores generalmente asociados con la violencia familiar, las mujeres de comunidades campesinas enfrentan el aislamiento cultural y lingüístico, la ausencia de personas e instituciones especializadas para darles soporte y el mandato de los roles tradicionales de un sistema de género jerárquico y excluyente. |