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El equipo profesional del Consorcio Justicia Viva, ante las revelaciones periodísticas referidas a la opinión del Presidente del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), ingeniero Jorge Lozada Stanbury, se pronuncia en los siguientes términos:
La independencia de quienes ejercen la función de seleccionar, ratificar y destituir a los jueces y fiscales, es una condición imprescindible para la existencia del Estado de Derecho, habida cuenta que sólo así se puede construir un Poder Judicial autónomo, que controle los actos de los otros Poderes del Estado y que resuelva imparcialmente los importantes conflictos de intereses que se le someten.
La necesidad perentoria de garantizar esta independencia llevó a la sustitución del pernicioso modelo de designación política de magistrados que históricamente existió en nuestro país, por otro que partía de la creación de un órgano constitucional (CNM) que cumpliría sus funciones basándose únicamente en el mérito de los postulantes.
En este contexto, debemos deplorar profundamente las afirmaciones que habría hecho el Presidente del Consejo Nacional de la Magistratura, Ingeniero Jorge Lozada Stanbury, respecto, entre otras cosas, a:
- Su vinculación con un partido político: "...como yo soy un hombre de partido... yo voy a volver a mi partido a recuperar mis derechos, voy a ir al local de Alfonso Ugarte, no he ido ni una vez desde que fui elegido, pero voy a ir a dar mi experiencia, mi trabajo al partido, bueno eso lo haré el 5 ó 6 de julio que yo salgo a la libertad.";
- La aceptación de recomendaciones para los nombramientos, con una peculiar forma de entender lo que es participación popular:
"...hay que aceptar que hay cosas que no se pueden evitar. Si viene tu hermano y te dice, mira hermano yo conozco a una persona que es limpio completamente, que es incapaz de cometer una tropelía, de dar una sentencia por plata, tienes que nombrarlo pues, yo te lo digo porque yo lo conozco. Es lo que se llama participación popular que lo permite. Entonces, yo he usado
esto..."; y,
- Los criterios para ejercer el control disciplinario:
"...tenía que haber proporción entre destituir a una mujer que se iba a casar, creo, por segunda vez, y que agarró y se cambió la edad (la fiscal de la nación Nelly Calderón). Una pecata minuta, le puede pasar por alto, no estoy cometiendo un error muy
grave".
Estamos, pues, ante una clara afectación del principio de independencia, que las normas legales y la razón de ser del CNM buscan defender, por lo que el ingeniero Lozada Stanbury debería renunciar a su condición de Consejero.
Asimismo, y teniendo a la vista los escándalos del CNM que han mellado su credibilidad, solicitamos al Congreso cumpla con su función fiscalizadora y rompa con la convicción de quienes, como el ingeniero Lozada Stanbury, consideran que
"no deben dar cuenta a nadie" y abran una severa y rápida investigación que permita la recomposición y legitimación de este trascendental órgano constitucional. Sin ello, todo esfuerzo de renovación o reforma del sistema de justicia no podrá fructificar. Por su parte, los demás consejeros deberían deslindar tajantemente de esta condenable conducta.
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