Justicia Viva Mail

Instituto de Defensa Legal

Pontificia Universidad Católica del Perú


 En el Portal
 Enlaces importantes

  
 Publicaciones

Carrera Judicial: Una propuesta de reforma verdaderamente estructural

Lucha anticorrupción: avances, retrocesos, riesgos

La reestructuración silenciosa
La labor del Consejo Nacional de la Magistratura en la selección y nombramiento de magistrados

 Suscríbase

Envíenos un email con sus datos principales a: justiciaviva@idl.org.pe 

 
 Otros enlaces


Defensa y Reforma
Militar


Seguridad Ciudadana

Ideele Radio
  
 ¡Importante saber!

- Justicia Mail se envía única y exclusivamente a  personas suscritas de manera voluntaria. El mismo puede ser reenviado a quienes lo deseen.

- Se permite  reproducirlo, haciendo referencia a la fuente.

 

Visite nuestro Portal

Nº 287, 08 de marzo del 2007 


 

EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER:
CIFRAS, GÉNERO Y JUSTICIA

Lilia Ramírez Varela
Consorcio Justicia Viva

   

Cada 8 de marzo celebramos el día internacional de la mujer en conmemoración a todas aquellas mujeres que, desde diferentes escenarios y épocas, han emprendido y siguen protagonizando luchas por la reivindicación de nuestros derechos. Junto a ello, este día también tiene como finalidad reflexionar sobre los avances y retrocesos de las políticas de igualdad femenina en cada uno de nuestros países, debido al pronunciamiento que, gracias a esta fecha, realizan diversas autoridades estatales e instituciones de la sociedad civil en torno a esta problemática.

En Perú, sin lugar a dudas se han producido significativos cambios a favor de la igualdad de oportunidades y derechos entre varones y mujeres. Empero esto, todavía estamos lejos de lograr la equidad necesaria para más del 50% de la población femenina que tiene nuestro país, pues existen profundas brechas que todavía debemos eliminar en diferentes ámbitos como el laboral, educativo, salud sexual y reproductiva, acceso a la justicia, entre otros.

A continuación, presentamos algunas cifras que nos pueden dar luces del posicionamiento del Perú respecto al tema, y  una breve reflexión del rol del derecho y de la justicia peruana para ayudar a una mejora sustantiva de la situación de las mujeres en nuestro país.

Situación de la mujer peruana en cifras

Aunque el sólo análisis cuantitativo no es el más idóneo para una medición de los progresos en materia de género, pues la mera exposición de números no necesariamente refleja la situación real, sobre todo en el aspecto social y cultural, de lo que sucede en determinado país; esto no quita que las cifras son un primer aviso o llamada de alerta de hacia dónde debemos dirigir las políticas públicas en el tema. Por ello, dos recientes estudios a nivel mundial realizados por el World Economic Forum, titulados Informe de la Brecha de Género 2006 y El empoderamiento de las mujeres: midiendo la brecha mundial entre los géneros, 2005, (nombres en español), son un importante aporte para conocer la situación de nuestro país en referencia a lo que sucede a nivel mundial.

Mientras en el estudio del 2005, el Perú ocupaba el puesto 47 —entre 58 países encuestados—, estando por debajo de algunos estados de Latinoamérica (Argentina, Colombia y Uruguay) en equidad de género; en el documento del 2006, de entre 115 países, el nuestro se encuentra en el puesto 60. Según este último informe, el Perú figura en el lugar 86 en referencia al acceso femenino a empleos calificados e igualdad de salario por trabajos técnicos entre varones y mujeres, mientras que en el rubro de empoderamiento político nos encontramos en el 31, y en tanto en el área de atención educativa igualitaria figura en el puesto 71.

Pese a que estos informes indican que el Perú no se encuentra en el nivel más alto de desigualdad a nivel mundial, lo cierto es que, en términos globales, nos encontramos por debajo del promedio aprobatorio; y es en el ámbito laboral en dónde nos encontramos con mayor desventaja, principalmente por las diferencias salariales y el poco acceso a cargos técnicos y de alto nivel al que todavía no tiene acceso la población femenina, lo que sin duda va de la mano con la falta de equidad que todavía existe a nivel educativo.

En tanto, a nivel interno algunas cifras indican que la participación femenina en la política ha aumentado en ciertos sectores. En el Congreso la participación de la mujer creció en un 20% desde 1990, esto sin duda gracias al sistema de cuotas implementado, ya que de 14 congresistas mujeres que existían en los 90 (5.8%), ahora contamos con 35 (29.16%). Por otro lado, ahora se ha impulsado un gabinete ministerial integrado también por mujeres, aunque lográndose en sólo un tercio (5, 31%) (ver: www.congreso.gob.pe y www.pcm.gob.pe). Sin embargo, no sólo hay buenas noticias, pues existe un bajo porcentaje de autoridades femeninas políticas a nivel regional. Según cifras de INSTRAW, en el 2002 sólo el 2.6% de mujeres eran alcaldesas regionales, mientras que a la fecha no tenemos ninguna presidenta regional (Caretas, 08/03/07).

Esta situación es más complicada aun, si nos damos cuenta de la ausencia de una política pública unificada en torno a la problemática de la mujer, reflejado en el hecho que no exista un estudio completo con indicadores respecto a esta materia. Como se observa, contamos con cifras sueltas, realizadas por organizaciones feministas de la sociedad civil que trabajan y procesan este tipo de datos, o por la Defensoría del Pueblo (institución pública  que más ha trabajado en este aspecto), pero no existe un trabajo a nivel del Estado, que nos dé cifras oficiales y completas sobre el avance del empoderamiento de la mujer en distintos sectores. Sobre este punto, el Comité para la eliminación de la discriminación contra la mujer (CEDAW), en un avance de sus comentarios a la presentación del informe de Perú, realizado a fines del 2006 (ver: CEDAW/C/PER/CO/6), indicaba su preocupación por la falta de datos estadísticos confiables desagregados por sexo, por áreas rurales y urbanas y por etnia; hecho que ha dificultado un real cálculo del cumplimiento de las materias que toca la Convención en el Perú (párrafo 10).

Género y justicia

Junto a las dificultades que se derivan de las cifras, sumamos la labor del sistema de administración de justicia (Poder Judicial, Ministerio Público, Ministerio de Justicia - defensorías de oficio, etc.) que no está alejada de la problemática, sino todo lo contrario. Muchas veces estas instituciones, que tienen el especial y valioso encargo de defender los derechos fundamentales de las personas y por ello también los derechos de las mujeres, terminan victimizando (doblemente) a estas últimas por falta de una real comprensión del tema (principalmente en materias familiares y penales), o por el sesgo cultural y social al momento de interpretar los hechos, las normas y las instituciones jurídicas implicadas.

Y es que las instituciones de justicia todavía carecen de una perspectiva de género al momento de analizar conflictos referidos a violencia contra la mujer, divorcio motivado, igualdad laboral, acoso sexual, discriminación en razón de sexo, problemas de familia, etcétera.

Ya la Defensoría del Pueblo ha señalado un conjunto de dificultades en referencia a los procesos penales que se siguen a nivel del Poder Judicial y Ministerio Público. Deficiencias en puntos como (i) la casi nula penalización de las agresiones psicológicas contra las mujeres; (ii) la falta de medidas de protección a favor de la víctima, (iii) la falta de conciencia de los actores jurídicos de evitar la conciliación en los procesos de faltas por violencia familiar; (iv) reparaciones civiles por montos irrisorios en el tema de violencia femenina, etc.; son algunos graves problemas que imperan en estos órganos (ver: Informe Defensorial Nº 110 “La protección penal frente a la violencia familiar en el Perú”).

De otro lado, si bien a nivel de cifras las juezas (675 de 1417) y las fiscales (802 de 1255) han aumentado en número dentro de sus instituciones, todavía siguen siendo una minoría. Y, a la vez, el hecho que existan más magistradas no es garantía de que se realice un análisis de los casos que incluya una perspectiva de género. Por ello, si bien es necesario visibilizar la labor de las mujeres en la vida jurídica del país, lo más importante es educar y capacitar a los operadores de justicia en una visión de género, así como reclamar que los órganos de justicia adopten políticas a favor de este tema.

Y es que el problema es más complicado, por ello es necesario que se busque una reforma de la visión de las instituciones jurídicas peruanas y del derecho en general, pues su aparente neutralidad y objetividad en muchos casos sólo es ficticia, y las y los jueces deben ser concientes de ello[1].

Lo cierto es que la eliminación de la discriminación de género es una tarea extremadamente compleja que no se reduce a la incorporación de las mujeres al poder: Judicial, Legislativo, Ejecutivo. Además, también se necesita de políticas al más alto nivel. Esperemos que la cercanía al día de la mujer sirva también para conversar sobre estos temas sustantivos y de fondo.



[1] Al respecto ver: Facione, Alda, Las fisuras del patriarcado. Reflexiones sobre feminismo y derecho., Ecuador, FLACSO, 2000; Birgin, Haydeé, El derecho en el género y el género en el derecho, BB.AA. Biblos – CEADEL, 2000, y otros.

   

Justicia Viva es un proyecto de "Participación y Fiscalización Ciudadana en la Reforma Judicial", que ejecuta un consorcio integrado por la Facultad y el Departamento Académico de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú y el Instituto de Defensa Legal (IDL). 
Las opiniones expresadas en este Portal pertenecen a sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de las instituciones que integran el Consorcio Justicia Viva.

 


¡Esto no es Spam!
- Si ya no desea recibir más el Justicia Mail, escríbanos a  cancelar@idl.org.pe
  

Manuel Villavicencio 1191- Lima 14, Perú / Teléfono: (511) 422-0244 / Fax: (511) 422-1832