El día de hoy a las 3 de la tarde, la Comisión de Justicia del Congreso de la República debatirá si aprueba, desaprueba, o en todo caso si es que hace una propuesta alternativa, al Proyecto de Ley 3395 del Poder Ejecutivo que propone que sólo los Decanos de los colegios profesionales voten para elegir a sus representantes ante el Consejo nacional de la Magistratura, y ya no todos los profesionales como indica la Constitución.
A pesar de la evidente inconstitucionalidad de la propuesta (ver: Informe Jurídico de IDL), de la inconveniencia práctica y el peligro latente de injerencia política en este cambio de sistema, la Comisión de Constitución ya lo aprobó y ahora es posible que la Comisión de Justicia y Derechos Humanos también lo haga. No obstante, no debemos dejar de indicar que quitarle el derecho a la participación a los profesionales, el mismo que han venido ejerciendo, es gravísimo, porque no solo va contra lo dispuesto por la Constitución y el espíritu de la misma, sino que además, se trata de asemejar la elección de los profesionales a la de las universidades que en el pasado han tenido serios cuestionamientos… y por si fuera poco, se crea (inconstitucionalmente, a través de una reforma legal que en verdad pretende ser una reforma constitucional) un sistema de elección que abre las puertas a la cada vez más cercana intromisión política en el Consejo Nacional de la Magistratura.
¿Permitirán los Decanos y Decanas de los Colegios Profesionales, que se les quite el derecho a todos sus agremiados y agremiadas a participar y ejercer su voto personal en estas elecciones, y que no participen directamente dando su voto a quienes crean objetivamente que son sus mejores representantes? ¿Permitirán que se creen todos estos riesgos en el máximo órgano que selecciona, ratifica y destituye jueces, juezas y fiscales?
Esperemos que no. Y por ello, es importante difundir las opiniones que hasta ahora se han dado, aunque pocas. Es importantísimo, vital, que no se le quite el derecho de la participación a todos los profesionales, y asimismo, poner coto a la posibilidad de injerencia que cada vez se acerca más.
      
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