Si no puede ver este correo adecuadamente, ingrese a http://www.justiciaviva.org.pe/justiciamail/jm0390.htm

   Del Instituto de Defensa Legal

 


DOCUMENTOS
  • Entrevistas y discursos
  • Jurisprudencia
 
LÍNEAS DE TRABAJO
 
SEGUIMIENTOS
 
ESPECIALES
 
INFORMATIVOS ELECTRÓNICOS
  • Blog
  • ¬Notihome
 
 ÚLTIMAS PUBLICACIONES
¿Cuál es el tema de fondo en el conflicto entre los pueblos amazònicos y el Estado?
 
 OTROS ENLACES
 
 ¡Importante saber!

- Justicia Viva Mail se envía única y exclusivamente a  personas suscritas de manera voluntaria. El mismo puede ser reenviado a quienes lo deseen.

- Se permite  reproducirlo, haciendo referencia a la fuente.

Nº 390, 01 de diciembre del 2010 


 

LA GUERRA SUCIA DE SOUSA CONTRA LA INDEPENDENCIA DEL PODER JUDICIAL Y EL JUEZ SAN MARTÍN



¿Injerencia política en elección de autoridades judiciales?

Este jueves se elegirán a los Presidentes de la Corte Suprema y de todas las Cortes Superiores. De ellos dependerá, por ejemplo, la composición de las salas o el nombramiento de provisionales. 

Son elecciones de jueces entre jueces, pero también hay guerra sucia. Operadores a favor de candidatos oficialistas. Rumores de material “chuponeado” que beneficiaría a quien convenga, a los jefes de los “chuponeadores”. Varios con el número de votos necesario para ganar, pero desconfiados por el transfuguismo que permite el voto secreto.” 

(Ernesto de la Jara Diario 16, lunes 22 de noviembre del 2010)

Ya lo habíamos advertido porque se sabía en el ambiente judicial que los fujimoristas intentarían vengarse del juez San Martín, quien es uno de los magistrados que condenó a su jefe a 25 años por las matanzas de La Cantuta y Barrios Altos, y por los secuestro de Gorriti y Dyer.

Y también hablamos de “guerra sucia” e injerencia política en estas elecciones de las más altas autoridades judiciales, refiriéndonos expresamente hasta la posibilidad de que haya material chuponeado, para que mal interpretando se pudiera crear un efecto contra el candidato San Martín.

Y todo esto se ha cumplido

¿Y quiénes han sido los encargados de esta guerra sucia contra San Martín? La dupla que hace mucho tiempo viene coincidiendo en posiciones e intereses: el congresista fujimorista Sousa, y el diario Correo de Luis Agois y Aldo Mariátegui y por más que éste último, en su columna, vergonzosamente trata de sacar cuerpo de lo que malintencionadamente publica, sabiendo que todo es un montaje.

Reproduzcamos lo que publica Correo, el único medio que ha tenido “la primicia” de los mail presentados por Sousa.

Cerca del 80% de la primera plana está dedicada a la denuncia, la que aparece uno de los supuestos mails y en letra grande va el titular de “el Wikileak de Sousa”, y en otra parte, con letras también grandes “según el congresista, el correo electrónico revela que la sentencia contra Fujimori fue ‘cocinada en el exterior’”.

Todo esto a pesar de –reiteramos— que Mariátegui en su columna hace como si fuera solo lo que dice Sousa, con la que nada tiene que ver él y Correo.

En interiores le dedica una página y media en la que se consigna la denuncia del fujimorista Sousa, actualmente nada menos que Presidente de la Comisión de Justicia del Congreso. ¿Cuál es la denuncia?: que desde abril del 2008 “ya se cocinaba una acusación bamba” contra el ex Presidente por “elementos externos al tribunal”. ¿Y cuáles serían estos elementos ajenos al tribunal? Según Sousa, las opiniones que hicieron un conjunto de profesores de la Universidad española de Alicante, a raíz de que el juez San Martín les pidió opinaran sobre algunos aspectos jurídicos vinculados al proceso contra Fujimori. Llega a decir que hay algunos párrafos que aparecen en los mail que envían los juristas se reproducen en la sentencia.

Lo primero que habría que decir es que no sabemos si esos mail son ciertos o falsos, exactos o modificados, o sacadas adrede de contexto. Tratándose de material chuponeado y de quienes lo han hecho público es mejor ponerse en todas las posibilidades.

A continuación enumeramos nuestros argumentos para afirmar que el congresista fujimorista, Rolando Sousa, está incurriendo en acciones propias de una guerra sucia, -la que sin ninguna ética periodística recoge con la máxima cobertura Correo y Aldo Mariátegui- destinada a que el magistrado San Martín pierda las elecciones del día de mañana, en las que se deberá elegir al Presidente de la Corte Suprema:

1. No solo no tiene nada de malo sino que es lógico y común que los jueces hagan consultas jurídicas sobre determinadas materias a expertos o profesores, así como establezcan diálogos o intercambios de opinión.

2. Prueba de ello, es que está permitido que en los propios procesos se presenten por escrito los denominados amicus curiae, que son, justamente, informes y opiniones. A los juicios también pueden acudir expertos y especialistas presentados por la partes, para que den su opinión favor de una u otra posición. En el juicio a Fujimori ha habido, así, varios amicus (incluido el de una universidad nacional) y varios expertos que han acudido personalmente.

3. Durante todo el proceso, hubo decenas de observadores nacionales e internacionales que participaron de las audiencias y que también expresaron sus opiniones mediante diferentes medios. Y en los medios de comunicación se consignaron todo tipo de opiniones.

4. Estas opiniones recogidas o conocidas por uno u otro medio pueden ser tomadas o rechazadas por los jueces encargados de la causa según su criterio, y por ello no se puede decir que hayan perdido su independencia.

5. Uno de los puntos más absurdos de la acusación de Sousa y que expresa claramente su mala fue y total falta de razón en lo que dice, es que la apreciación de los juristas de Alicante es totalmente distinta. A la que adoptó, finalmente, la Sala que juzgó y condenó a Fujimori.

6. En efecto, Sousa dice que Gonzalo del Rio Labarthe, le escribe a San Martín un mail que como conclusión señala lo siguiente: “por lo que más se inclinan los profesores fue una cooperación necesaria. Podemos ubicar dos esperas. Una, en la que Fujimori es el superior jerárquico de la organización (…) Otra en la que en su calidad de Presidente, favorece la creación de la organización y los data de medios para su actuación. A todos le queda claro que existen indicios suficientes que confirman esta última hipótesis”.

Lo que Sousa esconde, o hace que no se da cuenta, por más que es abogado, es que en ese párrafo lo que están diciendo los juristas de Alicante es que ellos se inclinan a ir por la tesis de la colaboración o de la coautoría, figuras delictivas también previstas en nuestro Código Penal, pero que son absolutamente distintas a la autoría mediata, que es –como se sabe- la piedra angular a partir de la que se desarrolla toda la sentencia contra Fujimori.

La diferencia entre lo que piensan los juristas españoles y la opción posterior de la sentencia se confirma en otro mail, que Sousa reproduce, pero que no se atreve a analizar, porque, sería una prueba más de que todo es un operativo psicosocial de los de antaño, montado contra San Martín y su candidatura a la Suprema.

La pregunta elemental, es ¿si los profesores de Alicante influenciaron tanto en San Martín al punto de que se pueda insinuar que ellos son los responsables de la sentencia, cómo así la Sala termina adoptando en su sentencia una teoría penal muy distinta a la opinión de los referidos juristas?

7. Sousa agrega además que “estos conceptos” –se refiere a lo que aparece en los mail provenientes de Alicante– denotan la dirección que se le pretendía dar al caso desde el comienzo, ya que son de abril del 2008, en plena etapa de testimoniales del juicio a Fujimori, “cuando ni siquiera se habían actuado las pruebas, no se sabía si era inocente o culpable”.

Pero otra vez Sousa miente y, dolosamente, trata de engañar a los que no conocen nada de procesal penal. Es cierto que no se había iniciado el juicio penal, pero lo que oculta Sousa —dato importantísimo­— es que la acusación fiscal contra Fujimori ya estaba formulada.

Dicha acusación, en la que se comprende a Fujimori, fue formulada una primera vez en el año 2006, y en 2007 se modifica, a raíz de la extradición, la que obligaba a restringir la acusación solo a determinados casos.

Pero lo cierto es que el marco acusatorio contra Fujimori, en que debía moverse la Sala, para confirmarlo o modificarlo, ya estaba definido en el 2007. Y esta acusación optaba por el camino de la acusación mediata.

Si la acusación fiscal ya estaba formulada, y como se ha dicho, los parámetros del juzgamiento de Fujimori ya estaban establecidos, es absolutamente mentira decir —como ha dicho Sousa— que el intercambio de opiniones entre los juristas españoles y el magistrado, como ocurre en abril de 2008 demostraría que la sentencia “estuvo direccionada desde el comienzo”, o que desde esa fecha se “cocinaba” una acusación “bamba” contra Fujimori por elementos externos al Tribunal.

El Tribunal estaba avocado al caso, no porque le diera la gana, o porque se estaba adelantando juicio en un proceso, sino porque ya la fiscalía había formulado formalmente una acusación fiscal que lo obligaba a actuar.

8. Es también sumamente sospechoso que estos e-mails el congresista fujimorista los divulgue el día anterior a la elección en la Corte Suprema, y diga que posteriormente dará a conocer otros más. ¿Justo, por casualidad los acaba de recibir? O ¿ya los tenía, pero no los hicieron público durante el juicio, ya que eran irrelevantes desde el punto de vista jurídico, solo que actualmente se quiere crear un psicosocial que dure por lo menos hasta después de las elecciones?

9. Sousa ha declarado que no había ningún chuponeo de por medio y que a él le han llegado estos mail como le podrían haber llegado a cualquiera. Eso es subestimar a los peruanos. Lo objetivo es que solo le llegaron a él y él se los entregó a Correo, porque solo Correo publica sus declaraciones. Condenamos éste y todo chuponeo, como siempre lo hemos hecho, pero no nos quedamos en este hecho ilícito para que no crea que no tenemos argumentos contra lo que sostiene Sousa. Es incorrecto en general usar material chuponeado, pero que lo haga un congresista, y para los fines descritos, dice muy mal de la persona en cuestión.

10. Si fuera cierto, la absurda acusación que hace Sousa, se trataría de un complot contra Fujimori, no solo tendría que haber participado el magistrado San Martín sino también los profesores y juristas de la Universidad de Alicante. Ellos deben estar realmente sorprendidos que exista un congresista en el Perú que, sin mayores pruebas, los acuse de algo tan grave y que la justificación sería por ser ellos también “caviares”.

11. Los otros dos magistrados de la sala que condenaron a Fujimori basándose en la autoría mediata, deben sentirse ofendidos, y deberían reaccionar, porque querría decir que ellos no aportaron nada sino que se limitaron a respaldar lo que San Martín les presentó, producto de apreciaciones surgidas fuera del país. En la misma situación quedarían tanto el fiscal supremo Sánchez y los otros 5 magistrados supremos que confirmaron lo resuelto a nivel supremo.

12. Siendo Rolando Sousa congresista de la Nación y, nada menos, que presidente de la Comisión de Justicia, estaría queriendo influir en la elección del Presidente de la Corte Suprema, quien a su vez es Presidente del Poder Judicial y del Consejo Ejecutivo. El parlamentario ha incurrido de manera evidente en un acto inconstitucional de injerencia política frente al Poder Judicial y la administración de justicia. Acto que obviamente debe ser sancionado de acuerdo a ley.

13. Injerencia política que adquiere más gravedad, cuando el día de hoy, en declaraciones a la prensa ha señalado que formulará una acusación constitucional contra el magistrado San Martín, y que lo denunciará al Consejo Nacional de la Magistratura.

Queda claro entonces que está utilizando su cargo para amenazar a un magistrado. Siempre hemos dicho que el poner a fujimoristas en el cargo de Presidente de la Comisión de Justicia (ahora es Sousa y antes fue Moyano) es un claro intento de amedrentar en general a los jueces que expiden sentencias en contra de los actos de corrupción, contra la democracia o los derechos humanos de la década de los 90.

14. De otro lado, Sousa, al formular esta acusación contra San Martín, está incurriendo en otro acto ilegal, ya que está utilizando un cargo público para defender intereses privados. No olvidemos que es parte del estudio “Sousa & Nakasaki abogados”, y que Nakasaki ha sido quien defendió a Fujimori donde la sala que integra San Martín lo condenó a 25 años.

Es más, Sousa, antes de ser congresista, él mismo ha patrocinado directamente a Fujimori, en calidad de su abogado, en una serie de casos como: las matanzas de La Cantuta y de Barrios Altos, el pago de 15 millones de dólares a Montesinos, chuponeo, Cable Canal de Noticias, etc.

15. La otra falta grave de Sousa es que si un congresista posee información contra un magistrado Supremo, no se la da a un medio de comunicación como Correo, sino lo que hace es seguir los caminos institucionales. Cita al magistrado a la Comisión e investiga el hecho. ¿Qué hace además declarando a la prensa sobre un hecho que ni siquiera ha sido conocido por la Comisión que él preside?

16. No está de más recordar el hecho indiscutible de la falta de autoridad moral que tiene Sousa para tocar siquiera el tema de la independencia del Poder Judicial. Él defiende y representa a un régimen que intervino y manipuló todas las instituciones del país, entre ellas el Poder Judicial, lo que llevó a que se considerara la etapa más oscura del sistema de justicia del país.

17. Lo que pretende Sousa con esta denuncia, tal como hemos dicho al comienzo, es impedir que San Martín ocupe el cargo de Presidente de la Corte Suprema, pero hay dos objetivos más, igual de peligrosos: amenazar y amedrentar a los jueces, y descalificar la sentencia de Fujimori, con la pretensión de por alguna vía traérsela abajo, lo que todos debemos impedir.

Tanto el otro candidato a la presidencia de la Corte Suprema, Javier Mendoza, magistrados de todos los niveles, congresistas y autoridades en general y miembros de la sociedad civil que estén en contra de esta grosera injerencia política del fujimorismo, estamos obligados a expresar abiertamente nuestro rechazo y exigir las medidas legales que corresponden contra el referido congresista.  


EL MENSAJERO


Dentro de las columnas memorables a las que nos tiene acostumbrados el director de Correo, la publicada hoy podría llevarse las palmas. Si algo caracterizaba a Aldo Mariátegui, era su desenfado para tocar temas, según él, políticamente incorrectos de una manera audaz e incontinente. M quería dar la imagen de aquél que todo lo puede. Una especie de niño protegido que no necesita rendir cuenta de nada de lo que diga o haga, pues tiene una protección muy poderosa que lo cobija.

Sin embargo, su columna de hoy es un monumento a la cobardía. Aldo M lanza la piedra y recula. Pone el parche y recula. Recula, agrede y recula después de prestar su medio para una ¿información? cuyo único objetivo es impedir que el juez que emitió la sentencia contra Fujimori no sea elegido presidente de la Corte Suprema y, por si eso fuera poco, que se cuestione todo el proceso contra Alberto Fujimori.

Luego de propugnar todo eso en su periódico, lejos de asumir su responsabilidad, pone letra de yonofuí.

Dice “Queremos dejar meridianamente claro que le hemos dado tribuna a la denuncia del congresista fujimorista Rolando Sousa contra el magistrado César San Martín exclusivamente por el tremendo peso noticioso del hecho y en absoluto motivados por cualquier circunstancia subjetiva, política o subalterna”.

Quiere decir que el director de Correo no examina ni valora qué tipo información tiene el estándar básico para ser publicado. De acuerdo a ese criterio la información con la que Lucar pretendía enlodar a Valentín Paniagua, era una noticia con “peso periodístico”. El asustadizo Aldo Mariátegui, en su afán de evadir cualquier tipo de responsabilidad equipara a su medio periodístico como una simple caja de resonancia de los intereses del fujimorismo. Pena, penita. Confesión de parte.

Como debería saber M, lo noticioso no consiste en cuan escandaloso puede ser un titular. La primera condición es que sea veraz y lo publicado hoy en Correo simplemente no lo es.

“Somos tan amigos de la justicia como de la verdad”. M pretende hacer creer a sus lectores que él publica dicha información al margen de su propio interés personal.

Pero su trayectoria lo desmiente milimétricamente. Adecúa los principios del periodismo a su interés. Cuando le conviene no presta atención a la comunicación personal obtenida ilegalmente, pero cuando cree que la interceptación de comunicaciones, juega a su favor, le brinda todos los reflectores posibles.

“Siempre hemos dejado sentado que no somos partidarios de dar espacio a que las fuentes declarantes presenten comunicaciones que han llegado a otras manos sin el consentimiento de sus emisores y receptores (algo que también en este caso es de exclusiva responsabilidad de Sousa, subrayamos), pero ya hemos visto cómo nuestra sociedad y nuestra legislación aceptan -e incluso se han rechazado de plano iniciativas legales para restringir esto, las cuales creemos que debieron merecer mayor debate- que estas comunicaciones salgan a la luz si están en juego cuestiones de suma importancia pública, y vaya que esta denuncia encaja en eso”.

Acá la contradicción es risible. Primero sostiene que no está de acuerdo con publicar comunicaciones personales, incluso se muestra partidario con debatir leyes que restrinjan la labor periodística, para luego intentar fundamentar por qué su medio publica hoy un correo electrónico personal obtenido ilegalmente.

El mail, como ya veremos, no demuestra absolutamente nada. El titular que dice “correo electrónico revela que sentencia contra Fujimori fue cocinada en el exterior” no es corroborado en el posterior desarrollo de la noticia. Se trata de una simple interpretación antojadiza. Es decir Correo no solo se limita, como dice su director, a propalar una información de “interés general” sino que tuerce el contenido de la información y lo adecúa a los intereses que comparte con el fujimorista congresista Sousa. Nada de la información que publica Correo demuestra que la sentencia contra Fujimori fue fabricada en el exterior, como reza la carátula del día de hoy.

Continúa M: “Asimismo, debe quedar claro que esta denuncia recién llegó ayer y por su seriedad e importancia la hemos dado a conocer de inmediato. Ya si el fujimorismo esperó a revelarla en vísperas de la elección del presidente de la Corte Suprema para intentar influir en ésta es también de exclusiva responsabilidad suya, no nuestra, y ese elemento queda a disposición de la reflexión propia de la opinión pública.”

¿Recién llegó ayer? Si cuñao. Él mismo reconoce los intereses subalternos que dicha información contiene y sin embargo la sirve como plato de buena calidad (a pesar de reconocer su origen fulero) y luego dice que ya es responsabilidad de cada comensal como le caiga el caldo. Aldo se convierte así en un cocinero que no quiere responsabilizarse del menú que ofrece a sus convidados.

En el colmo de la sinvergüencería:

“En resumen: esta denuncia contra San Martín, basada en ese correo electrónico, la presenta Sousa en estos momentos claves bajo su entera responsabilidad legal (y política), como bien ya nos ha asegurado nuestro asesor legal Dr. Enrique Ghersi. Nosotros solamente somos los mensajeros periodísticos, motivados por el interés que suscita”.

Qué buena raza. Un periodista que no se hace responsable de la información que emite. ¿Por qué de pronto se vuelve tan cauteloso el achorado M? ¿Por qué se blinda tanto? Pues sabe que está metiendo la pata. Que su información es fallida, que sus conclusiones son fuleras, que está manipulando a sus lectores. Entonces quiere curarse en salud y no tiene la valentía de asumir las consecuencias de esta patinada.

Con esta editorial Aldo Mariátegui, el hepático propagandizador de sus propios intereses, se revela también como un pusilánime mensajero del fujimorismo.

La editorial de Correo se titula “Que quede bien claro”. Sin embargo lo único meridianamente claro en todo este desaguisado es que Correo bajo la dirección de Aldo Mariátegui está siendo el portavoz de una acusación insostenible cuyo único objetivo es impedir la elección de San Martín y traerse abajo el juicio contra Fujimori, para posteriormente conseguir su libertad.

Hubiera sido mucho mejor que el director de Correo haya tenido la valentía de defender abiertamente estas posiciones y no asumir la posición de simple mensajero.

   

Av. Del Parque Norte 829, San Isidro Telf. 6175700 Fax 4751104