A gobernar

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Por: Ernesto de la Jara Basombrío

Suena bien la creación de la Comisión Presidencial de Integridad, constituida por notables que deberán en­tregar en seis meses un plan anticorrupción. El pro­blema es que –como muchos han dicho– se trata de una comisión más de las muchas que han habido. Como en tantos ámbitos, se sabe perfectamente qué hacer. Lo que fal­ta es lo más importante: hacerlo, y para eso se requiere con­vicción y coraje para enfrentar las poderosas resistencias.

Además, ha sido una señal de improvisación, porque el gobierno no solo debería tener su propio plan anticorrup­ción sino ya lo debería estar implementando a mil por hora, que es la velocidad del crimen organizado.

¿Y la Comisión Nacional Anticorrupción, la CAN, no es más o menos lo mismo? Comisión que también no tiene sentido, tanto porque varios de sus integrantes son par­te del problema como porque sería mucho mejor ver a un Pablo Sánchez, quien la preside, dedicado a tiempo com­pleto a sacar adelante al Ministerio Público.

Nunca pensé que iba a coincidir con Luz Salgado, pero tiene razón de no haber ido al Consejo de Estado creado por PPK. No se puede seguir creando una institucionalidad paralela, cuando lo que hay que hacer es transformar y fortalecer la existente. Y lo otro que no hay que perder de vista, es que el PJ y el MP deben ser independientes al poder político. Por man­dato de la Constitución, la única función del PJ es ad­ministrar justicia, no pue­de dedicarse a ninguna otra cosa.

El Ministerio de Justicia ha anunciado un nuevo acuer­do nacional pro reforma del sistema de justicia. Otro ob­jetivo loable, pero se trata de un camino ya recorrido, que ha dejado productos muy concretos que falta –otra vez– aplicarlos contra viento y marea.

Del Ministerio de Justicia depende: la asesoría del presi­dente de la República, el Viceministerio de Derechos Hu­manos, procuradores, cárceles, defensa pública, comisión de indultos, comisión de políticas criminales y de implemen­tación del Código Procesal Penal, parte de la defensa del Estado ante organismos internacionales. Por qué no echar a andar lo que ya se sabe que se requiere en todos estos campos, que son claves para la administración de justicia.

En pocas palabras: quienes han ganado las elecciones deben dedicarse a gobernar y pese a los problemas que tienen en el Congreso, cuentan con una serie de mecanis­mos que no están usando.

(Publicado en: Diario Exitosa)
(Fuente de foto: Diario Exitosa)

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