¿Cómo acreditar que los derrames afectan el derecho a la salud? A propósito de la histórica resolución del OEFA sobre el derrame de petróleo en Imaza (Chiriaco) y en Morona

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Por: Juan Carlos Ruiz Molleda y Rocío Meza Suarez

 

En los últimos años, numerosos derrames de petróleo han sido noticia frecuente en los medios de comunicación. El OEFA, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental, que tiene como función, entre otros, la investigación de posibles infracciones e imposición de sanciones, ha iniciado Procedimientos Administrativos Sancionadores (PAS) para investigar, establecer responsabilidades y sancionar dichas infracciones.

Gran parte de estos derrames han tenido origen en el Oleoducto Nor Peruano (ONP)[1]. En estos casos OEFA ha establecido, en diversos PAS, que la causa de varios de estos derrames ha sido la falta de mantenimiento del ONP por parte de Petroperú. Estos derrames de petróleo han generado grave contaminación al ambiente, agua, suelos, flora, fauna, salud y vida de los pobladores de las zonas afectadas, sobre todo de pueblos indígenas, cuya subsistencia depende gran parte de los ríos, la agricultura, la pesca y la caza.

Sin embargo, Petroperú ha negado sistemáticamente la configuración de la violación o la amenaza al derecho a la salud de las comunidades nativas cuyo territorio ha sido escenario de los derrames, afirmando que no existen “pruebas técnicas” que lo sustenten.[2] Lo que exige la empresa, para probar el daño a la salud, es que un médico especialista acredite de forma indubitable que el petróleo derramado en un determinado lugar generó una específica enfermedad en una persona.

Esta exigencia es difícil de obtener, pues uno de los aspectos más complicados en estos procesos es el tema de la probanza, no solo de los daños y de su gravedad, sino también del nexo causal entre el derrame y el daño a la salud. Aunque principios como el de la inversión de la carga de la prueba (en ciertos casos excepcionales, el que tiene que probar que no causó el daño es el supuesto generador de ese daño) [3] están ya anclados en nuestra legislación y facilitan la probanza, la actividad probatoria en temas de salud y ambiente sigue siendo un desafío para los afectados por una multiplicidad de limitaciones: muchas veces los informes técnicos y médicos son costosos y están fuera del alcance de los afectados; en otros casos falta una línea de base que dé cuenta del estado de cosas anterior al derrame; asimismo, la existencia de múltiples causas que puedan ocasionar un daño a la salud o al ambiente dificultan la configuración de una certeza. Como opinan Butti y Sidoli, se trata de “pruebas difíciles, que exigen una distensión del rigor probatorio, una valorización más adecuada de las pruebas indirectas y una dispensa de las cargas probatorias.[4]

Sin embargo, a pesar de estos problemas, la autoridad administrativa sancionadora está obligada a esclarecer los hechos para establecer responsabilidades y sanciones. ¿Cómo supera OEFA estas dificultades cuando se trata de demostrar en un PAS que, efectivamente, un derrame de Petróleo ocasiona graves daños a la salud y subsistencia de las poblaciones afectadas?

 

El uso de la prueba indiciaria por OEFA en caso de derrames de petróleo para probar daño real a la salud humana

En marzo de 2016, OEFA inició un PAS contra Petroperú a raíz dos derrames de petróleo:

  1. el primero ocurrido en el Tramo II del ONP, ubicado en el distrito de Imaza, provincia de Bagua, Amazonas, el día 25 de enero del 2016, en donde se derramaron 297 barriles de crudo.
  2. el segundo, ocurrido en el Ramal Norte del ONP, ubicado en el distrito de Morona, provincia de Datem del Marañón, departamento de Loreto, el día 2 de febrero del 2016. Se derramaron 1,447 barriles de petróleo.

 

En la Resolución Directoral N° 1712-2017-OEFA/DFSAI de fecha 22 de diciembre del 2017, recaída en el PAS y que concluye la primera instancia administrativa en el proceso, OEFA declara fundadas las tres imputaciones efectuadas contra Petroperú:

 

  • Petroperú no realizó mantenimiento del ONP generando daño real a la flora, fauna y la vida o salud humana.
  • Petroperú generó daño a la flora, fauna y a la vida o salud humana producto de la extensión del derrame de petróleo.
  • Petroperú no adoptó acciones inmediatas para controlar y minimizar impactos del derrame, generando daño real a la flora, fauna y a la vida o salud humana.

Como se aprecia en la resolución citada, OEFA concluye que existe una afectación objetiva y real a la salud de las comunidades afectadas, acreditándose el daño real ocasionado por el mencionado derrame. En efecto, OEFA afirma que:

“506. En virtud a lo expuesto, se encuentra probado que los derrames contaminaron el suelo y las fuentes de agua de las zonas de influencia donde viven diversas comunidades. El hidrocarburo derramado se deslizó por las quebradas y ríos de dicha zona. Este deslizamiento afectó las fuentes de alimentos y agua de la población que vivían en la zona de influencia de los derrames. Esta población se encontraba expuesta negativamente en su salud, en la medida que sus fuentes de alimentos y agua se encontraban impactadas con hidrocarburo, lo cual restringió el libre desarrollo de sus actividades tradicionales (…)” 507. En virtud de lo anterior se puede afirmar que el derecho a la salud de la población de las zonas de influencia de los derrames se encontró expuesta e impactada negativamente, generándose un daño real y objetivo a su salud. 508. Finalmente, señala que, de los hechos probados se desprende que en la quebrada de Cashacaño, río Morona y río Marañón se encuentran apostadas diversas comunidades y centros poblados adicionales a los detallados en la presente resolución y cuyos pobladores interactúan de manera directq e indirecta con los componentes, en consecuencia se afecta la salud y el desarrollo de actividades cotidianas, toda vez que la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social”.

Esta resolución de OEFA constituye un avance sustancial frente a la resolución expedida en el PAS del derrame de Cuninico[5], no solamente por haber declarado la existencia de un daño real a la salud, sino también por el resultado obtenido gracias al método utilizado para llegar a esa conclusión, considerando las dificultades de obtener una prueba directa en estos casos.

En efecto, en el apartado III.2.3.2: Análisis del daño a la vida o salud humana, OEFA afirma:

“Una de las formas que tiene la autoridad para acreditar que el administrado cometió los hechos imputados es a través de la prueba por indicios. El hecho de que la determinación de lo que ocurrió en un caso se realice de manera indirecta no implica que esta forma de probar la imputación sea menos confiable que el realizado mediante la prueba directa. La calidad del razonamiento depende de la confiabilidad de los medios probatorios, de la solidez de las reglas de inferencia y de la fuerza de los hechos probados respecto de los hechos que se busca probar”. (resaltado nuestro)[6]

OEFA realiza una evaluación de si existen suficientes indicios para determinar la ocurrencia del daño la vida o a la salud. Así, va examinando uno por uno los indicios obtenidos en el PAS, confirmando su calidad de hechos probados, y realizando una inferencia en cadena, llegando así a probar la existencia del daño real a la salud y a la vida, estableciendo la relación entre el derrame de petróleo del Morona y la afectación al derecho a la salud de las comunidades que viven en la zona. Los indicios probados fueron:

  1. La presencia de “Hidrocarburos Totales de Petróleo” en el componente agua en el área donde ocurrió el derrame.
  2. La interconectividad de los cuerpos de agua.
  3. La presencia de “Hidrocarburos Totales de Petróleo” en el componente suelo en el área donde ocurrió el derrame.
  4. Los servicios ecosistémicos y su relación con el derecho a la salud.
  5. Comunidades y pueblos indígenas que se asientan en las áreas de influencia de los derrames de hidrocarburos.
  6. Actividades que desarrollan comunidades apostadas en el ámbito del río Marañón y afluentes.
  7. Los efectos en la salud por la exposición a un ambiente contaminado por las actividades de producción de petróleo.[7]

  

  1. La presencia de Hidrocarburos Totales de Petróleo en el componente agua en el área donde ocurrió el derrame

OEFA acreditada la presencia de hidrocarburos en el agua donde ocurrió el derrame. Esto resulta de vital importancia toda vez que Petroperú sostuvo en el caso de Cuninico que el petróleo nunca salió del canal de flotación. Según OEFA:

  1. oefa1Interconectividad de los cuerpos de agua

Al haberse probado la presencia de Hidrocarburo en el agua, OEFA pasa a analizar el tema de la interconectividad de los cuerpos de agua. Y es que Petroperú tiende a minimizar los impactos, y para ello sostiene que el petróleo quedó confinado en el canal de flotación. Sin embargo, omite el hecho científico de que no se puede sostener impactos aislados y puntuales cuando se afecta cuerpos de agua. Para OEFA “constituye un hecho probado que, una cuenca hidrográfica es una unidad territorial de planificación, la cual está formada por un río con sus afluentes, y por un área colectora de las aguas.”[8].  Explica OEFA que “Las cuencas tienen un funcionamiento territorial altitudinal que implica la relación directa entre las partes altas, cercanas al parteaguas; la zona de tránsito o intermedia; y, la parte baja de deposición y desembocadura, de tal forma que la parte alta afecta de manera determinante a la parte baja  (…) los problemas que se produzcan en la parte alta tendrán efecto en las partes medias y bajas de la cuenca también”[9].

Añade: “En ese sentido, (…) el río Chiriaco (con sus afluentes) y el rio Morona (con sus afluentes) constituyen parte de la cuenca hidrográfica del rio Marañón. Por la interrelación que mantienen, cualquier hecho ocurrido de manera natural o antrópica que altere su condición natural también se verá necesariamente reflejado en sus receptores a lo largo de estos espacios geográficos” [10].

Añade que “el derrame ocurrido a la altura del km 206+038, afectó a la quebrada sin nombre y a la quebrada Cashacaño que al ser afluentes del rio Morona y del rio Marañón, también resultaron afectados”[11].

OEFA concluye con un gráfico donde se puede observar cómo la contaminación del agua tendrá impacto en las actividades vinculadas a dicho componente, que realiza la población de la zona de influencia[12].

  1. oefa2La presencia de hidrocarburos totales de petróleo en el componente suelo en el área donde ocurrió el derrame

Además de los cuerpos de agua, el derrame afectó también el suelo. En palabras de OEFA: “producto del derrame (…) se observaron concentraciones de Hidrocarburos Totales (HT) en los resultados de análisis de laboratorio…”[13]. Sobre la base de esta información OEFA concluye que “debido a los derrames de petróleo crudo, el hidrocarburo entró en contacto con los suelos de la quebrada lnayo y el río Chiriaco en el distrito de lmaza, y la quebrada Cashacaño en el distrito de Morona, de acuerdo a los resultados de los análisis de laboratorio”[14].

OEFA analiza también las consecuencias del derrame, y sostiene que aunque los ecosistemas pueden regenerarse por sí mismos, ello implica que los suelos que presentan trazas de hidrocarburos son procesados por el ecosistema mediante procesos de : i) “lavado por acción del agua de lluvia, con lo cual se disminuirá la presencia de trazas de petróleo en el suelo, las cuales, por el agua de escorrentía recorren suelos no afectados inicialmente, hasta llegar a una quebrada (lnayo y Cashacaño), para luego unirse al río Morona  y Chiriaco”[15]. ii) “infiltración de acuerdo a la capacidad de absorción del suelo, por lo cual una parte de las trazas de petróleo que no fueron limpiadas serán absorbidas alojándose en los poros del suelo; éstas por infiltración del agua de lluvia son arrastradas hacia las quebradas y finalmente llegarían al río Marañón”[16]. Asimismo, respecto de la interacción del suelo contaminado con las comunidades afectadas, OEFA afirma que “la contaminación del componente suelo tendrá impacto en las diversas actividades vinculadas a dicho componente que realiza la población que vive en la zona de influencia donde se produjo el derrame[17].

La conclusión a la que llega a OEFA es que “los suelos con presencia de hidrocarburos totales de petróleo afectan la salud de los pobladores de los distritos de lmaza y Morona, toda vez que dichas trazas son removidas por el agua de lluvia o absorbidas por el suelo, para luego ser transportados a los cuerpos de agua de las quebradas y ríos de la zona y, consecuentemente, afectar la salud de las personas expuestas al recurso agua alterado”[18].

 

  1. Los servicios ecosistémicos y su relación con el derecho a la salud

OEFA establece con claridad cuál es la relación entre los servicios ecosistémicos y las comunidades nativas: “Está probado que los servicios ecosistémicos son los beneficios que las sociedades obtienen de los ecosistemas, es decir son los componentes de los ecosistemas que se consumen directamente, que se disfrutan, o que contribuyen, a través de interacciones entre ellos, a generar condiciones adecuadas para el bienestar humano”[19].

OEFA explica los servicios ecosistémicos, los cuales pueden ser clasificados como servicios de suministro, de regulación y culturales, conforme se detalla en el siguiente cuadro:

oefa3Sobre esta base, OEFA sostiene que los derrames de hidrocarburos degradan los ecosistemas, afectando la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica, y repercuten negativamente en la salud de las personas, sobre todo de aquellas de comunidades en las áreas de influencia[20]. Los efectos negativos sobre la salud humana no solo se presentan por el contacto directo con los hidrocarburos, sino además por la degradación de los ecosistemas, cuyos servicios brindan el principal soporte para su supervivencia.[21].

 OEFA analiza las actividades de las comunidades indígenas afectadas por los derrames:

  • ”Economía basada principalmente en agricultura a pequeña escala y para consumo familiar”[22].
  • “El valor ecológico de la cuenca se debe a la biodiversidad, especies únicas y paisajes de llanura amazónica y bosque tropical, lo que incentiva las actividades de ecoturismo. [23]
  • “Luego de la creación de la provincia del Datem del Marañón se incentivó que Puerto Alegría, en la margen derecha del río Morona sea uno de los lugares apropiados para pernoctar”[24].
  • “El uso del agua es de importancia para las comunidades, que no cuentan con abastecimiento de agua potable en cada vivienda, no obstante, existen viviendas con pozos caseros”[25].

En relación a la fauna, se señala que “en el área donde ocurrió el derrame no se registraron especies de fauna de uso de la población. Cabe señalar que la ausencia de dichas especies impacta en la dieta diaria de las comunidades ubicadas en zonas aledañas al derrame pues mediante su consumo obtenían el aporte proteico de su dieta diaria[26] (resaltado nuestro). A juicio de OEFA, “las especies de fauna se habrían ahuyentado ante la ocurrencia del derrame y las actividades de limpieza (especies de mamíferos y aves de consumo)[27].

En relación con la flora, se encuentran especies silvestres cuyos frutos son de consumo para las comunidades nativas como la papaya silvestre, naranjas, cocos entre otras especies de importancia alimenticia”[28]. Se identificaron también especies de uso común como insumo básico en la construcción (madera buena de alta densidad) y ecológica (servicios ecosistémicos), que como consecuencia de su alta densidad, almacenan más carbono en su estructura[29].

El OEFA concluye que desde el enfoque ecosistémico dentro de la cuenca hidrográfica que incluye agua, suelo y recursos vivos, buscando la conservación y el uso sostenible de manera equitativa, es importante señalar que, las comunidades apostadas en estos espacios y su medio  de vida son el centro de protección”[30].

La OEFA grafica estos impactos con el siguiente cuadro:

  oefa4

  1. Comunidades y pueblos indígenas se asientan en las áreas de influencia de los derrames de hidrocarburos

OEFA también acredita que existen comunidades donde ha ocurrido el derrame de Morona. En palabras de OEFA “está probado que el crudo discurrió por la quebrada Cashacaño y río Morona[31] y “por la quebrada Inayo y Rio Chiriaco[32].   En relación con las comunidades afectadas, OEFA presenta los siguientes cuadros:

 oefa-adicional

  1. oefa5Actividades que desarrollan las comunidades apostadas en el ámbito de río Marañón y afluentes

Al respecto, OEFA precisa[33] que las comunidades utilizan el agua para consumo humano, pesca, actividad agrícola y pecuaria, comercio de huevos de taricaya, y para lavar ropa y bañarse.

OEFA agrega: “queda evidenciado que las comunidades que se asientan en ambas márgenes del río Morona les dan diversas utilidades a los recursos ambientales (bióticos y abióticos) provenientes del mencionado río, siendo un uso de mayor importancia el de consumo humano, toda vez que estas comunidades presentan serias deficiencias en servicios básicos como el acceso al agua potable a través de sistemas de tratamiento para potabilización. Así también, el mencionado ecosistema acuático proporciona agua para el desarrollo de diversas actividades: domésticas, de lavado de ropa, baño, riego de vegetales (cultivos) y bebida de animales; y les proporciona recursos hidrobiológicos para alimentación y comercio. En ese sentido, constituye un hecho probado que la afectación de estas zonas tendrá un impacto negativo en estas comunidades, por cuanto se está afectando las fuentes de dónde obtienen el agua, los alimentos y otros recursos que son necesarios para sus actividades de subsistencia, situación que se hace más evidente o se agrava cuando se tiene en cuenta que no existen fuentes alternativas para ello[34] (resaltado nuestro).

Añade la OEFA en relación con los impactos del derrame en la salud de las comunidades: “la absorción de compuestos orgánicos persistentes por los seres humanos puede ocurrir a través de la piel, la respiración y especialmente por la ingestión de alimentos contaminados, generando en un corto plazo irritación en la piel y los ojos, y en exposiciones repetidas a bajas concentraciones genera náuseas, vértigos, dolores de cabeza; así también dichas exposiciones podrían generar hasta cáncer”[35].

  1. Interrelación entre la afectación al ecosistema por los derrames investigados y sus efectos en la salud

Esta parte resulta fundamental para entender la responsabilidad de Petroperú, y la estrecha relación entre derrames de petróleo y la grave afectación a la salud. Precisa OEFA[36] que Cuando el petróleo contamina el medio ambiente, los componentes más pesados tienden a depositarse en los sedimentos desde donde pueden contaminar repentinamente las fuentes de agua o ser consumidos por organismos que pueden entrar en la cadena alimenticia del hombre. Los componentes más ligeros del petróleo pueden evaporarse en cuestión de horas y ser depositados a gran distancia de su lugar de producción a través del aire o del agua” (resaltado nuestro).

El OEFA explica también cómo el petróleo afecta la salud humana: “El petróleo o sus componentes pueden entrar en contacto con el cuerpo humano a través de tres rutas: i) absorción por la piel, ii) ingestión de comida y bebida y, iii) inhalación a través de la respiración; es así que, las comunidades que se asientan en los cursos de agua por donde discurrió el hidrocarburo, se encuentran expuestas al ingreso de este contaminante a sus cuerpos y así afectar su salud”[37].

OEFA añade información sobre estudios que han descrito efectos sobre los pulmones, el sistema nervioso central, el hígado, los riñones, el sistema reproductivo y el feto generalmente después de inhalación o ingestión de componentes de los Hidrocarburos Totales de Petróleo[38]. Los contaminantes del crudo pueden ser depositados en tierra o ingeridos por organismos acuáticos pudiendo tener efectos adversos a la salud e incrementar las tasas de malnutrición, especialmente en niños y pescadores, cuando los peces contaminados entran a la cadena alimenticia [39].

OEFA añade que “altas concentraciones de benceno causan síntomas neurotóxicos, y una prolongada exposición a niveles tóxicos puede causar lesión de la médula ósea con pancitopenia persistente. Así también, este producto ha producido cáncer (leucemia) en seres humanos. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) ha determinado que el benceno es carcinogénico en seres humanos”[40]. En esa misma línea OEFA cita al Centro de Derechos Económicos y Sociales el que publicó en 1994 un informe “documentando peligrosos niveles de contaminación por petróleo en los ríos del nororiente ecuatoriano. En ese mismo informe se reportaron numerosos problemas de piel (dermatosis) entre la población local aparentemente relacionado con la contaminación petrolera”[41].

OEFA menciona también como efectos la irritación a la piel, comezón o irritación de los ojos ante un contacto accidental o por la exposición a sus vapores, náuseas, vértigo, dolores de cabeza o mareos en una exposición prolongada o repetida a bajas concentraciones[42]. Asimismo, que la exposición a la contaminación petrolera está asociada a mortalidad por cáncer, en su mayoría por uso de agua con presencia de HTPs en la preparación de alimentos, bebida, aseo personal y lavado de ropa[43].

El OEFA también visibiliza los impactos psicológicos de los derrames: “la exposición a hidrocarburos (…) genera un estado de alerta y miedo, al ver su medio de subsistencia (tierra y ríos) afectados, los cuales impactan de manera negativa en la psique de los pobladores, además del desarrollo de sus costumbres tradicionales, toda vez que ya no pueden interactuar con los elementos de su territorio”[44]. OEFA incluso reconoce que se afecta el territorio de los pueblos indígenas, y su cosmovisión: “de acuerdo a la cosmovisión de los pueblos awajun wampis sus territorios no sólo son bosques y ríos donde se proveen de su subsistencia, la alimentación, materiales de construcción y remedios vegetales, sino son lugares de encuentro personal con otros tipos de seres”[45]. OEFA reconoce que al ser el territorio no es solo un espacio geográfico, sino parte de la idiosincrasia de los pueblos que lo ocupan, incluyendo los elementos religiosos, resulta evidente que su afectación altera la salud de dichos pueblos[46].

OEFA presenta un gráfico donde muestra los componentes afectados (agua y suelo) por el derrame de hidrocarburos y su interrelación de actividades de las comunidades nativas: [47]

oefa6

En base a todo ello OEFA llega a la siguiente conclusión:

“los derrames contaminaron el suelo y las fuentes de agua de las zonas de influencia donde viven diversas comunidades. El hidrocarburo derramado se deslizó por las quebradas y ríos de dicha zona. Este deslizamiento afectó las fuentes de alimentos y agua de la población que vivían en la zona de influencia de los derrames. Esta población se encontraba expuesta negativamente en su salud, en la medida que sus fuentes de alimentos y agua se encontraban impactadas con hidrocarburo, lo cual restringió el libre desarrollo de sus actividades tradicionales […] En virtud a lo anterior es que se puede afirmar que el derecho a la salud de la población de las zonas de influencia de los derrames se encontró expuesta e impactada negativamente; generándose un daño real y objetivo a su salud[48].

 Y añade:

“en la quebrada Cashacaño, río Morona y río Marañón, se encuentran apostadas diversas  comunidades y centros poblados adicionales a los detallados en la presente Resolución, y cuyos pobladores interactúan de manera directa e indirecta con los componentes agua y suelo de la zona, por lo cual al alterarse la calidad de dichos componentes , en consecuencia se afecta la salud y el desarrollo de actividades cotidianas, toda vez que la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social”[49]

A manera de conclusión

El aporte de OEFA es de suma importancia para exigir responsabilidad a Petroperú por la afectación del derecho a la salud como consecuencia de los diferentes derrames ocurridos por el Oleoducto Norperuano. En los PAS por derrames de petróleo, el uso del mecanismo de la prueba indiciaria cobra importancia ya que no siempre es fácil lograr una prueba directa del hecho denunciado. La prueba indiciaria evita así situaciones de impunidad en caso de daños a la vida y a la salud humana. De esta manera OEFA ha logrado establecer la responsabilidad de Petroperú por la violación al derecho a la vida y la salud, “haciéndole el trabajo” incluso al Ministerio de Salud, pues ha establecido la causalidad entre el derrame y la afectación a la salud.

La Resolución Directoral N° 1712-2017-0EFA/DFSAI es una contribución significativa a la defensa de los derechos constitucionales a la vida y la salud. Como afirma Biblioni: “el único modo de cumplir el mandato constitucional que ordena a todos los habitantes preservar el entorno es lograr la representación abstracta de las consecuencias del hecho dañoso en la mente del juez, o del funcionario, persuadiéndoles de que hay indicios suficientes para presumir razonablemente que éste va a suceder. Si no se puede convencer por indicios, y exigen la comprobación de los hechos, el perjuicio no habrá podido evitarse y la preservación que manda la Constitución habrá resultado imposible”.[1]

Luego de esto será muy difícil a Petroperú salvar su responsabilidad en su condición de operador del Oleoducto Norperuano.

 

(Foto: laprensa)

[1] Oleoducto Norperuano sufrió veinte derrames en los últimos cinco años. Ver: http://sinia.minam.gob.pe/novedades/oleoducto-norperuano-sufrio-veinte-derrames-ultimos-cinco-anos

[2] Resolución Directora N° 1712-2017-0EFAIDFSAI, pág. 124, párrafo 404.

[3] Esta inversión busca aliviar al afectado, por encontrarse ya en situación de desventaja a causa del daño sufrido, evitando que además tenga de haber sufrido el daño, tenga que cargar con la probanza del daño por el agente. Y también ayuda a resolver el problema de la determinación de la relación de causalidad.

[4] La prueba en el proceso ambiental. María Alejandra BUTTI y Osvaldo Carlos SIDOLI. En: http://iusambiente.blogspot.pe/2006/09/la-prueba-en-el-proceso-ambiental-por.html

[5] En la resolución Resolución Directoral N° 844-2015-OEFA/DFSAI, OEFA determina daño POTENCIAL a la vida o salud humana. Ver: http://www.oefa.gob.pe/wp-content/uploads/2015/09/RES-844-2015-OEFA-DFSAI-COLORES.pdf

[6] Pag. 134, párrafo 449.

[7] Pag.132 y 133, párrafo 445.

[8] Ibídem, pág. 135, f.j. 456.

[9] Ibídem, pág. 135, f.j. 457.

[10] Ibídem, pág. 135, f.j. 458.

[11] Ibídem, pág. 135, f.j. 459.

[12] Ibídem, pág. 135, f.j. 460.

[13] Ibídem, pág. 137-138, f.j. 461.

[14] Ibídem, pág. 135, f.j. 463.

[15] Ibídem, pág. 138, f.j. 465.

[16] Ibídem, pág. 139, f.j. 465.

[17] Ibídem, pág. 139, f.j. 466.

[18] Ibídem, pág. 139, f.j. 467.

[19] Ibídem, pág. 140, f.j. 468.

[20] Ibídem, pág. 140, f.j. 470.

[21] Ibídem, pág. 140, f.j. 471.

[22] Ibídem.

[23] Ibídem.

[24] Ibídem.

[25] Ibídem.

[26] Ibídem, pág. 142, f.j.480.

[27] Ibídem, pág. 142, f.j.481.

[28] Ibídem, pág. 142, f.j.479.

[29] Ibídem, pág. 142, f.j.478.

[30] Ibídem, pág. 142, f.j.482.

[31] Ibídem, pág. 144, f.j. 483.

[32] Ibídem, pág. 144, f.j. 483

[33] Ibídem, pág. 147, f.j. 488.

[34] Ibídem, pág. 148, f.j. 489.

[35] Ibídem, pág. 148, f.j. 490.

[36] Ibídem, pág. 149, f.j. 491.

[37] Ibídem, pág. 149, f.j. 492.

[38] Ibídem, pág. 149, f.j. 493.

[39] Ibídem, pág. 149, f.j. 494.

[40] Ibídem, pág. 149, f.j. 495.

[41] Ibídem, pág. 149-150, f.j. 496.

[42] Ibídem, pág. 150, f.j. 497.

[43] Ibídem, pág. 150, f.j. 498.

[44] Ibídem, pág. 150, f.j. 499.

[45] Ibídem, pág. 150, f.j. 501.

[46] Ibídem, pág. 151, f.j. 504.

[47] Ibídem, pág. 151.

[48] Ibídem, pág. 151. f.j. 506 y 507.

[49] Ibídem, pág. 151. f.j. 508.

[50] El proceso ambiental. Biblioni, Héctor, Ed. Lexis Nexis, pág. 321. Citado por Butti y Sidoli, Op. Cit., http://iusambiente.blogspot.pe/2006/09/la-prueba-en-el-proceso-ambiental-por.html

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