Defensoría del Pueblo: Salvo un milagro

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Por: Cruz Silva Del Carpio

 

El 50 por ciento del camino para elegir como debe ser, al Defensor del  Pueblo, está echado a perder. La Comisión encargada del proceso, integrada por los portavoces de todas las bancadas y presidida por la fujimorista Luz Salgado, no ha dictado ninguna medida para transparentar el proceso, el mismo que quieren casi todas las bancadas culminar en tiempo maratónico.[1]

La transparencia de la elección, la posibilidad de que se puedan conocer las capacidades de los postulantes a través de entrevistas y el escrutinio público, han sido descartados del proceso de elección. Y esto a pesar de que el vocero del Frente Amplio presentó una iniciativa en ese sentido, inspirada en una propuesta previa del IDL y otras instituciones de la sociedad civil organizada. Es decir, no se quiere transparencia. De nada han valido experiencias pasadas: la pésima elección del Fiscal de la Nación Carlos Ramos que luego fue destituido del cargo, o la elección de magistrados del Tribunal Constitucional que terminó en la protesta ciudadana, o la de Pilar Freitas como Defensora del Pueblo. Todas, fueron sin transparencia, y ya vimos qué pasó con ellas.

Estando a la mitad del camino, y quedando claro que el fujimorismo va a hacer sentir el peso numérico (que no es el mismo al de la legitimidad) de su bancada, lo que queda es que se escoja al mejor de los tres invitados. Ése es el otro cincuenta por ciento.

Walter Gutiérrez, el relacionado por medios de comunicación al Apra, el postulante a quien la mayoría del Congreso le dijo antes que “No”, por no garantizar entonces una apariencia de autonomía al interés político, fue propuesto por una iniciativa personal del congresista de Acción Popular Víctor Andrés García Belaúnde, y ha terminado con tener las preferencias de los representantes del fujimorismo, el partido de PPK y el Apra. Para la bancada de PPK sería una propuesta contradictoria con lo que se venía indicando en el discurso del partido en la campaña electoral. Uno se pregunta si ése es el sentir de los otros congresistas del partido del ejecutivo, o en todo caso, qué pasó.

El otro candidato propuesto por Alianza para el Progreso (Acuña) es, sorpresivamente, Enrique Mendoza, actual juez supremo. Como ex presidente de la OCMA, una aún se pregunta si estuvo a la altura de la gestión de la bien recordada ex jueza suprema Elcira Vásquez. El congresista Mesías Guevara, ex presidente de la Comisión Ancash que investigó los hechos de La Centralita, cuestionó su negativa (así como la de otros jueces como Javier Villa Stein) de acudir a esa Comisión para explicar su actuación en lo que era materia de investigación. El juez que como Jefe de OCMA exculpó, en contra de la ley, al hoy juez supremo César Hinostroza Pariachi por no haber declarado una casa en Miami que compró su esposa (sí, al juez que acaba de firmar la sentencia de impunidad de Fujimori en el caso de los Diarios Chicha). Un juez que debió ser ya convocado por el CNM (el deslegitimado) para pasar por proceso de ratificación este año, lo que evidentemente no ha ocurrido.

Teniendo en cuenta la historia de las elecciones del fujimorismo para estos cargos, de seguro los 73 y algunos congresistas más elegirían a cualquiera de estos dos candidatos que son los más cuestionados (Samuel Abad, el tercero, es socio del Estudio Echecopar y ex funcionario de la Defensoría del Pueblo). En ese sentido, parece una elección predecible, y que todo está echado a perder, fortaleciendo así el fujimorismo su historia de malas decisiones para la independencia institucional del sistema de justicia, y el dicho de que en efecto es el mismo de siempre.

Atrás quedó la propuesta en la legislatura pasada, por ejemplo, de postular a Eduardo Vega, quien en su gestión sacó adelante casos como la inconstitucionalidad del servicio militar obligatorio, la denuncia de los derrames de petróleo, las medidas de transparencia, o las denuncias por los cuestionamientos en la elección de los consejeros del CNM, entre otros. Todos se sorprendieron que entonces Vega sea la propuesta del fujimorismo… ¿o es que sabía que el escenario hacía imposible una elección? En todo caso, sería algo a contracorriente y contra todo pronóstico que el fujimorismo, cansado de las críticas hacia él, cambie la historia cantada de esta elección y no elija ni a Mendoza, ni a Gutiérrez. Más aún siendo la propuesta restante una de Frente Amplio. Pero si ese milagro sucediera (en base a sea cual sea el cálculo), dejaría con la boca abierta a muchos. Pero claro, eso es imposible, ¿no?

[1] Publicado en NoticiasSER.pe. el 24 de agosto del 2016.


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