El ministro Mendoza y la reforma del CNM

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Por: Cruz Silva Del Carpio

 

Enrique Mendoza tuvo que sustentar en el Congreso la postura del Ministerio de Justicia para reformar el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), un escenario en que lo hecho por el Ministro no presagiaba nada bueno: el cambio y recambio de los integrantes de la Comisión de Indultos (en busca de una salida ilegal de prisión para Fujimori), la renuncia de uno de los nombrados, o la apelación a favor de la pena de muerte olvidando que es ¡el Ministro de Justicia y Derechos Humanos! y no un particular que podría –por ausencia de responsabilidad política– dar un discurso que va contra la ley.*

Mendoza la tenía difícil, porque el proyecto de ley presentado por el Ejecutivo el 28 de julio es una fórmula que permitiría el retorno formal de la injerencia política en la elección de quienes a su vez eligen a los jueces y fiscales de todo el país. Dicho sea de paso, resulta paradójico que sea Mendoza, el ex juez supremo y ex Jefe de la OCMA, quien sea el encargado ahora del gobierno para hablar de reforma, cuando en su paso por dichas instituciones hizo poco o nada al respecto, y por el contrario, fue bastante cuestionado.

Pero Marisol Pérez Tello le había dejado una huella de qué camino seguir: la propuesta del Ejecutivo era solo eso, una propuesta para iniciar el debate, sin ánimo de que se convirtiera en la reforma final en el todopoderoso Consejo Nacional de la Magistratura. Más aún, cuando la elección del Congreso y del Ejecutivo para altas autoridades del sistema de justicia ha sido por lo general pésima, tanto en el procedimiento (recordemos la elección del Defensor del Pueblo) como en el resultado (el propio Mendoza puede ser contado en ese score de Pedro Pablo Kuczynski).

Lo que se vio el martes 31 de octubre en la Comisión de Constitución y Reglamento fue preocupante. Hay un concurso de magistrados supremos en curso y un CNM que ha sido materia de denuncias de conflicto de intereses desde hace un poco más de dos semanas, por lo que varios están pidiendo la suspensión del mismo, y al parecer el Ministro no estaba bien informado de ello. Lo cual es sumamente grave, no sólo por el cargo que ocupa sino por ser quien debe alertar al Presidente de la República sobre estos temas.

Otros puntos expuestos por Mendoza sobre la composición del CNM coincidieron con las exigencias de diversos sectores: plantea revalorar el rol de la sociedad civil en el CNM como el grupo de abogados (evaluando su inclusión), y el de otros profesionales (eso sí, según Mendoza, solo los afines al servicio de justicia). Cuestionó el sistema de “delegados” en la elección de los profesionales no abogados, y habló de conservar la representación de las universidades (repensando la antigüedad y la calidad de la educación).

Algo que preocupa es el silencio de Mendoza sobre el sector del cual proviene: la magistratura. Nos referimos a la elección del consejero representante de la Corte Suprema a la que ha pertenecido por varios años; más aún cuando esta instancia (al lado de la Junta de Fiscales Supremos) aun no tiene siquiera un reglamento para esa elección y ha elegido en el 2015 a un consejero en contra de la normatividad constitucional que rige la elección (por 5 años, designando junto con el titular, al suplente). En pocas palabras sin transparencia ni respeto a la Constitución.

Otras preocupaciones que quedan luego de escuchar al Ministro Mendoza : 1) el Acuerdo Nacional de la Justicia aún no cuenta con la participación de la sociedad civil que tiene mucho que decir en la reforma del sistema, 2) mantiene la idea de que el Ejecutivo y el Legislativo elijan consejeros pero vía ternas propuestas de las universidades (una fórmula que no está en el proyecto original del Ejecutivo, que tampoco asegura la independencia del CNM, ni mucho menos la ausencia de injerencia política), y 3)  planteó que SERVIR podría ser un mecanismo de participación en los nombramientos. Esto último, llama mucho la atención, pues SERVIR no tiene nada que ver con la participación ciudadana que se busca promover en el sistema de justicia y que en alguna forma se ha conquistado con mucho esfuerzo (aunque falta hacer muchísimo más).

El Ejecutivo tiene un rol importante en la reforma del CNM, pero lamentablemente la trayectoria y actuación reciente del ministro de justicia Enrique Mendoza enrarece el aporte que debe dar. ¿Qué tanto bien le hace al debate y a la legitimidad de las reformas? PPK y quienes forman su círculo más cercano debieran pensarlo, aunque todo indique que no les interesa.

 

*Publicado en Noticias SER, el 31/10/2017. En: http://noticiasser.pe/31/10/2017/la-trenza-suelta/el-ministro-mendoza-y-la-reforma-del-cnm

(Foto: composición Noticias SER)

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