El reciente aprobado delito de apología de terrorismo

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Por: Paulo Chávez Zúñiga

 

El pasado miércoles 19 de julio, se publicó en el diario El Peruano la Ley N° 30610, “Ley que modifica el artículo 316 e incorpora el artículo 316-A al Código Penal, tipificando el delito de apología de terrorismo”. Como señala el título de la norma, se crea un nuevo tipo penal, el delito de apología de terrorismo, el cual con una denominación igual pero con distinto contenido se encontraba normado en la legislación antiterrorista (y en su momento fue declarada inconstitucional por el Tribunal Constitucional de la época).

 

Los actos del Movadef y la discusión sobre el delito de apología

La organización fachada de Sendero Luminoso, el Movadef, suscitó la discusión en diversas esferas de la sociedad civil y del Estado, sobre si sus actividades o actos públicos constituyen o no el delito de apología de terrorismo (regulado anteriormente en el artículo 316° del Código Penal como circunstancia agravante del delito de apología).

Lo anterior debido a que en el Día del Trabajador, en una marcha organizada por la CGTP, los miembros de la agrupación Movadef salieron con pancartas en mano solicitando la liberación de sus principales líderes, entre ellos, el líder de Sendero Luminoso Abimael Guzmán Reynoso. Sobre este hecho existe una investigación fiscal por la presunta comisión del delito de terrorismo, promovida por la Primera Fiscalía de Terrorismo y Derechos Humanos.

Lo cierto es que no es la primera vez que esta organización es involucrada con hechos presuntamente calificados como delito de apología. La calificación de si es o no apología al terrorismo, ha llevado a que en su momento el ministro del interior, Carlos Basombrío y el director de la PNP, tengan opiniones contrapuestas. Y que el primero sea interpelado por el Parlamento. El delito de apología no ha gozado de claridad, ni ahora ni antes.

Voces del Congreso de la República anunciaban que el delito tenía que ser modificado para evitar las controversias y poder calificar adecuadamente las conductas.

Al debate ingresaron muchos proyectos. El Congreso ya tenía el Proyecto de Ley N°1395/2016-CR, que fue aprobado en la Comisión de Justicia y Derechos Humanos, estando pendiente de aprobación en el Pleno.

La dación de la Ley no se hizo esperar. Ésta se publicó.

 

La Ley N° 30610 y el delito de apología de terrorismo

La Ley N° 30610 modifica el artículo 316° del CP que regula la apología, e introduce un nuevo tipo penal, el artículo 316°-A (apología del delito de terrorismo). La novedad es este último.

El delito de apología de terrorismo aparece por primera vez en nuestra legislación con la Ley de Terrorismo (Decreto Ley N°25475), el año 1992. Posteriormente, el tipo penal es declarado inconstitucional por el Tribunal Constitucional (EXP. N.º 010-2002-AI/TC) junto a otras normas de la misma ley. Luego, fue incorporada al artículo 316° que regula el delito de apología, como una agravante.

Antes de la Ley, la apología de terrorismo como delito se encontraba regulado en el artículo 316°, segundo párrafo, como una circunstancia agravante del tipo, de la siguiente manera:

“Si la apología se hace de delito de terrorismo o de la persona que haya sido condenada como su autor o partícipe, la pena será no menor de seis ni mayor de doce años. Si se realiza a través de medios de comunicación social o mediante el uso de tecnologías de la información y comunicaciones, como Internet u otros análogos, la pena será no menor de ocho ni mayor de quince años, (…)”. (El subrayado es nuestro).

 

Ahora, se trata de un tipo penal específico, independiente y autónomo (art. 316°- A), y con sus propias agravantes. El fin del delito de apología no es otro que evitar que se afecte la paz pública.

El legislador ha buscado, a nuestro parecer sin mucho éxito, modificar el verbo rector “apología”, colocando tanto en el art. 360° como en el art. 360-A del CP lo siguiente:

El que públicamente exalta, justifica o enaltece un delito (en el caso del 360-A “del delito de terrorismo o de cualquiera de sus tipos”) o a la persona condenada por sentencia firme como autor o partícipe, (…)”(el subrayado es nuestro), que es la figura tipo penal básico, en los dos casos.

Si bien dichos verbos rectores buscan explicar y definir qué se entiende por apología, pese a ello y a los esfuerzos denodados de la justicia, sigue siendo una figura jurídica cuyos límites aún no están claramente delimitados.

Una de las principales causas radicaría básicamente en que no existe un desarrollo en la jurisprudencia peruana.[1]  Sencillamente, no existe sentencia condenatoria contra algún sujeto por la comisión del delito de apología[2], menos aún por apología de terrorismo.

El delito de apología de terrorismo, promulgado e introducido a nuestro Código Penal posee dos circunstancias agravantes. La primera, si la exaltación, justificación o enaltecimiento de terrorismo “se realiza: a) en ejercicio de la condición de autoridad, docente o personal administrativo de una institución educativa, o b) utilizando o facilitando la presencia de menores de edad, la pena será no menor de seis años ni mayor de diez años e inhabilitación (…)”. En el segundo caso, si “se propaga mediante objetos, libros, escritos, imágenes visuales o audios, o se realiza a través de imprenta, radiodifusión u otros medios de comunicación social o mediante uso de tecnologías de la información o de la comunicación, del delito de terrorismo o de la persona que haya sido condenada por sentencia firme como autor o partícipe de actos de terrorismo, la pena será no menor de ocho años ni mayor de quince años e inhabilitación (…)”.

Una agravante relacionada a la actividad educativa, que puede facilitar la presencia de menores, cuya pena oscila entre 6 y 10 años; y la más grave, aquella que se realice a través de un medio que permita la difusión masiva, sancionada entre 8 a 15 años de pena privativa de libertad. Como es evidente, una meta del legislador fue endurecer las penas.

Determinar el ámbito de aplicación del delito de apología de terrorismo es un terreno aún no recorrido, tanto que no existe condenado por este delito.  Se trata de un tipo penal peligroso, pues existe un vacío para poder subsumir ciertos hechos y conductas, los cuales “posiblemente” podrían configurarse como apología de terrorismo. Se debe tener mucho cuidado para no incurrir en una arbitrariedad.

Acciones de las autoridades, deben estar orientadas a evaluar correctamente los hechos y a fundamentar sus decisiones conforme a derecho, para que no se incurra en abusos de poder. Debe tenerse en cuenta que tipos penales como la apología restringen en cierto grado la libertad de expresión (derecho constitucionalmente protegido). En ese sentido, deben evitarse injusticias. Medir el daño social ocasionado debe ser un punto a tenerse en cuenta.

El delito de apología de terrorismo se encuentra en el Titulo XIV referido a los delitos que afectan la tranquilidad pública, está relacionado a los delitos regulados por el Decreto Ley N°25475 (Ley de Terrorismo). Debido a la época de terror que vivió el Perú en las décadas anteriores, dicho grupo de delitos es castigado severamente. Es una exigencia de la sociedad.

Sin embargo, pese a que creemos que es correcto que se sancione penalmente el delito de apología de terrorismo con una pena privativa de libertad considerable, puede resultar una desproporción que dichos márgenes de pena puedan llegar hasta quince años, y pueda ser comparable con delitos más graves como por ejemplo el delito de homicidio simple, cuyo bien jurídico es la vida y puede ser sancionado con una pena no menor de 6 ni mayor de 20 años. Aumentar las penas no necesariamente garantiza la eficacia de su aplicación.

Finalmente, un campo el cual debe fortalecerse es sin duda la educación, con sólidas bases democráticas en todos sus niveles. Se trata de una herramienta importante para contrarrestar las prédicas con contenido de violencia. En ese sentido, esta no solo es tarea del gobierno de turno, sino también de los venideros, y de la sociedad en general.

(Foto: Congreso de la República)

[1] Sólo el Tribunal Constitucional en el caso Tineo Silva y más de 5,000 mil ciudadanos (EXP. Nº 010-2002-AI/TC) desarrolló pautas para la configuración de la apología de terrorismo: i) que la exaltación se refiera a un acto subversivo ya realizado, ii) que la persona responsable se encuentre condenada por sentencia firme, iii) que el medio empleado por el apologista le permita llegar a un número indeterminado de personas; iv) y que la exaltación afecte las reglas democráticas de pluralidad, tolerancia y búsqueda de consenso.

[2]Existe un proceso penal en etapa de juicio por el delito de apología contra dirigentes del Movadef. http://larepublica.pe/impresa/politica/884194-movadef-en-primer-juicio-por-apologia-del-terrorismo

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