Organización indígena reitera consulta del Plan Nacional de Palma Aceitera

0
167

 

Por: Álvaro Masquez Salvador

En junio del 2016, el Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri) prepublicó el proyecto del Plan Nacional de Desarrollo Sostenible de la Palma Aceitera en el Perú 2016-2026. Sin embargo, este debió ser sometido a consulta. Fue así que en septiembre del 2016 la Federación de Comunidades Nativas de Ucayali (Feconau) lo solicitó formalmente. Lastimosamente, el Minagri jamás respondió esta solicitud. Hoy, la organización indígena ha reiterado su solicitud, esta vez ante el Viceministerio de Interculturalidad, organismo adscrito al Ministerio de Cultura.

El Minagri es la entidad promotora del proyecto de Plan Nacional de Palma Aceitera, según dispone el artículo 11° de la Ley N° 29785, Ley del derecho a la consulta previa a los pueblos indígenas u originarios, reconocido en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Como tal, debió publicitar el Plan como medida administrativa susceptible de ser consultada. Le correspondía organizar la consulta a los pueblos indígenas y/o sus organizaciones representativas, que resultarán afectadas por la puesta en marcha del Plan. Su implementación les supone gravísimos riesgos, en principio, por la superposición de las nuevas plantaciones de palma aceitera a sus territorios ancestrales.

Como lo demuestra el Plan de Competitividad de la Palma Aceitera Ucayali 2016- 2026, aprobado por el Gobierno Regional de Ucayali mediante la Ordenanza Regional N° 006-2016-GRU-CR, la expansión de los cultivos de palma aceitera ha sido proyectada sobre tierras que corresponden al territorio de comunidades nativas. Debe tomarse como ejemplo el caso de la Comunidad Nativa de Santa Clara de Uchunya, ubicada en el distrito de Nueva Requena, provincia de Coronel Portillo y región de Ucayali. Actualmente, la comunidad soporta a la fecha la invasión de su territorio ancestral  por parte de la empresa Plantaciones de Pucallpa S.A.C., que logró hacerse de  6 mil hectáreas, pertenecientes a su territorio ancestral, mediante la evasión de las normas de protección forestal. La empresa adquirió tierras no directamente del Estado, sino de colonos individuales. A su vez, obtuvieron estos derechos de manera irregular, con la anuencia del propio Gobierno Regional.

Dicha extensión de territorio, una vez producida la venta, ha sido totalmente devastada. Se han caso daños severos a la flora y fauna locales, pues para el cultivo de la palma aceitera se ha arrasado montones de hectáreas de bosques primarios en la región. Así lo comprueban las fotografías satelitales capturadas por el Monitoring of the Andean Amazon Project (MAAP).

Como mencionamos en un artículo anterior, los principales impactos posibles de la aprobación del Plan, como se han visto en el caso expuesto, son los siguientes:

  1. La pérdida, parcial o total, del territorio ancestral propiedad de las comunidades nativas, a causa de la entrega o venta ilegal de su territorio por parte de entidades estatales hacia terceros, así como por invasiones de colonos;
  2. El conflicto social generado por el acaparamiento de tierras en las áreas de cultivo de palma aceitera;
  3. La degradación progresiva del medio ambiente, tanto dentro de sus territorios ancestrales como en áreas colindantes;
  4. La escasez de fuentes de alimentación variadas, a causa de la intensidad de la actividad palmicultora, y la consiguiente crisis de inseguridad alimentaria;
  5. La desmejora de la situación general de la salud pública en los miembros de las comunidades nativas afectadas por plantaciones de palma aceitera;
  6. El incremento de la cantidad de sujetos foráneos que ingresen dentro del territorio de las comunidades nativas aledañas a las plantaciones de palma aceitera, por vía terrestre y marítima (lacustre o fluvial).

 

Frente a la renuncia del Minagri, considerada una resolución ficta denegatoria, Feconau ha resuelto apelar ante el Viceministerio de Interculturalidad, ente técnico rector en materia indígena. Su decisión supone el agotamiento de la vía administrativa y permite, en determinados supuestos, acudir a la vía judicial. Los pueblos indígenas amazónicos, muchos ya afectados por la expansión de los monocultivos de palma aceitera, deben tener la oportunidad de ser consultados sobre la aprobación del Plan Nacional de Palma Aceitera. Su perspectiva, complementaria a la puramente ambiental, es indispensable para la sostenibilidad de la actividad palmicultora en el Perú. Esperamos, esta vez sí, una respuesta positiva.

(Foto: Diario La Región)

Dejar una respuesta