Lima, 19 de diciembre del 2003

Es verdad, como lo mencionan algunos especialistas, que el año 2003 se ha caracterizado por el bajo impulso que se le ha dado a los procesos contra la corrupción. Pues la falta de control ciudadano sobre los mismos, la lentitud de los juzgados de primera instancia y los fallos de la Corte Suprema en el tema han ocasionado un desgaste en el sistema anticorrupción. 

Pese a esto, como para recibir un chorro de vitalidad y recobrar fuerzas ingresando al año 2004, el día lunes 15 de diciembre último la Sala Penal Especial de la Corte Superior de Lima dictó sentencia en el caso Karisma. El fallo emitido por la Sala presidida por la vocal Inés Villa Bonilla, fue enérgico, pues se dictaron sentencias de hasta 15 años de pena privativa de libertad, cuando lo solicitado por el fiscal fueron condenas de un máximo de ocho años.

Así, el peso de la ley recayó con toda su fuerza sobre los personajes más vinculados a Vladimiro Montesinos. El ex ministro del Interior José Villanueva Ruesta; los coroneles EP y PNP Roberto Huamán Azcurra y Manuel Áivar Marca, y el ex testaferro de Montesinos Juan Valencia Rosas, fueron condenados a 15 años de prisión por los delitos contra la administración pública, encubrimiento personal y asociación ilícita para delinquir. También fueron condenados el ex congresista Antonio Palomo Orefice, a trece años prisión, por los delitos contra la administración pública y encubrimiento real; Julio Lizier Corbetto, Aurora Mejía Guzmán, Liliana Carmen Pizarro de la Cruz, a seis años de prisión, por coautoría y complicidad en los delitos contra la administración pública.

De otro lado, el tribunal exculpó por falta de pruebas a Alicia Carranza Rivera y a Segundo Leonidas Zamora Aliaga, lo que dejó claro que sólo los implicados realmente han sido condenados.

Hay que tener en cuenta que la magnitud de las condenas no se debió tanto a la complicidad de los participantes en la fuga, sino al hecho de que muchos de ellos integraban la red mafiosa de Montesinos y Fujimori, y que bajo su amparo han cometido un sinfín de delitos, entre ellos la mencionada fuga.

Para el próximo año quedan pendientes procesos de suma importancia, entre los que tenemos los casos del tráfico de armas a las FARC, la Marcha de los Cuatro Suyos, los juicios contra los diarios chicha, etc. Esperemos que se lleven con la misma energía y justicia con la que se condujo este caso.