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Esta semana, el Grupo Impulsor del Acuerdo Nacional por la Justicia (ANJ) inició sus actividades con la constitución de una Mesa de Trabajo Permanente, en la cual participaron, además de los juristas integrantes de este grupo, 27 decanos de Facultades de Derecho de Lima y provincias (o sus representantes), con el objetivo de entablar una "alianza estratégica que permita resolver los problemas que afectan el Poder Judicial y la formación universitaria."
Esta primera Mesa de Trabajo coincidió en la necesidad de evaluar y modificar el sistema de enseñanza impartido a los estudiantes de Derecho, ya que, por ejemplo, "el perfil de magistrado que elaborará el Poder Judicial será empleado como modelo en las diferentes universidades para la formación académica del futuro juez". Es positivo este primer encuentro entre los representantes de las universidades y los miembros del Grupo Impulsor, dada la relevancia del quehacer universitario para la configuración de la reestructuración judicial. No obstante, el Poder Judicial debería proporcionar más información acerca de esta importante reunión, como la relación de los Decanos que asistieron, no sólo para conocimiento de la ciudadanía en general, sino para evaluar los resultados de la misma en las distintas Facultades del país.
Asimismo, es indispensable que se haga público el plan de trabajo y las líneas de acción que comienza a implementar este Grupo Impulsor para su funcionamiento. Sobre todo, por una cuestión de mayor transparencia y legitimidad, así como para una mayor coordinación con las medidas que la Ceriajus propondrá e implementará a corto, mediano y largo plazo. |