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Desafortunadamente, la huelga iniciada por los servidores del Poder Judicial el pasado 4 de noviembre, hoy cumple diecisiete días, lo cual perjudica tanto a los litigantes como al desarrollo de los procesos. Por ejemplo, los juicios vinculados a Montesinos y su red de corrupción no han podido realizarse, pues, tal como afirmaron los magistrados anticorrupción, "en una declaración instructiva o testimonial, no sólo firma el juez, sino también los secretarios", por lo que la ausencia de estos últimos ha paralizado en parte la realización de las respectivas diligencias procesales.
Otro factor que ha determinado la radicalización de esta huelga, además de los ya exigidos, como el aumento de remuneraciones y la participación de los trabajadores en el proceso de reforma judicial, es el descuento efectuado a los sueldos de los servidores por los días no laborados. Según informó el secretario general del sindicato, se les ha descontado seis días porque desde la semana pasada, la Gerencia Central del Poder Judicial declaró ilegal la huelga que se lleva a cabo.
Esta situación es preocupante, ya que las posibilidades de diálogo entre el sector gremial y el Poder Judicial cada vez disminuyen, lo cual representa un peligro para la reforma que se viene realizando en la búsqueda de una mejora en la eficiencia y celeridad del sistema judicial. Pues de nada valdría la adopción de normas que faciliten esta mejora en la administración de justicia, si no se cuenta con los recursos humanos adecuados. |