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Durante la instalación del Grupo Impulsor del Foro del Acuerdo Nacional por la Justicia, en la ciudad de Ayacucho, el pasado viernes 21, el presidente de la Corte Suprema, Dr. Hugo Sivina, reconoció que "el Poder Judicial no actuó con la firmeza debida para asumir un compromiso por la defensa de la vida y libertad durante los años de violencia". También se refirió a la responsabilidad de los jueces durante esa época, por lo que "pidió perdón por la conducta ignominiosa de muchos magistrados que tergiversaron su trabajo y renunciaron a este deber divino que es administrar justicia".
Cabe mencionar que lo manifestado por el Dr. Sivina está estrechamente relacionado con el Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, pues éste ha señalado tres aspectos fundamentales para afirmar que el sistema de justicia no cumplió con su misión adecuadamente: (i) no condenó dentro de la ley las acciones de los grupos subversivos, (ii) no cauteló los derechos de las persona detenidas, y (iii) no puso coto a la impunidad con que actuaban los agentes del Estado que cometían graves violaciones de los derechos humanos.
De este modo, podemos ver que el Poder Judicial tuvo un alto grado de responsabilidad en la masiva vulneración de derechos fundamentales y la consagración de la impunidad durante varios años, la cual se vio favorecida por la sumisa y dependiente actuación de este Poder del Estado al pasado gobierno dictatorial.
Por eso, la actitud del Dr. Sivina resulta gratificante, ya que representa no sólo el reconocimiento de la responsabilidad que le toca asumir al Poder Judicial, sino que simboliza el cambio hacia un nuevo sistema de justicia: sensible, transparente y sobre todo independiente, sin que tenga que verse sometido a las arbitrariedades de ningún gobierno de turno. Asimismo, es de esperar que las recomendaciones efectuadas por la Comisión de la Verdad sean tomadas en cuenta por el Poder Judicial, para llevar a cabo el ejercicio de su función jurisdiccional de aquí en adelante. |