Lima, 26 de setiembre del 2003

El martes 23 de setiembre, en el discurso con ocasión de la apertura del LVIII periodo de sesiones de la Asamblea General de la Naciones Unidas, el Presidente de la República Alejandro Toledo manifestó su apoyo al trabajo realizado por la Comisión de la Verdad e indicó que su gobierno tiene como principal característica la lucha frontal contra la corrupción.

Así, Toledo señaló que no se podía aceptar al terrorismo como instrumento político y que lo ocurrido en los 20 últimos años en nuestro país nos había dejado una gran lección, como lo ha registrado la Comisión de la Verdad. El Primer Mandatario manifestó que "la verdad debe ser también un medio para evitar la impunidad y conducirnos a la reconciliación, pero con justicia".

En otro pasaje de su alocución declaró: "mi gobierno lucha frontalmente contra la impunidad. Por ello considera que los prófugos del régimen corrupto de la década pasada deben responder ante la justicia por la comisión de graves delitos. Aseguramos a estas personas un juicio justo y las plenas garantías del debido proceso en el marco de la Convención Interamericana de Derechos Humanos".

Hay que tomar la palabra al señor Presidente y, por tanto, esperar que el compromiso asumido ante todos los países se concretice y no sea otra de sus promesas incumplidas.

Al respecto, sería bueno recordar al mandatario que todavía está pendiente la creación del Consejo de la Reconciliación, propuesto por la CVR como órgano que se encargue de la vigilancia del cumplimiento de las reparaciones y recomendaciones a las víctimas de la violencia. Así también es de esperar que, en su esfuerzo por mejorar la lucha contra la corrupción, contribuya a dotar al sistema anticorrupción (tanto a los Juzgados como a la Sala Superior) de los recursos suficientes para que lleven a cabo sus labores sin tantas dificultades económicas.