Lima, 2 de diciembre del 2004

¿Sabía usted que mientras seguimos discutiendo sobre el grave entuerto perpetrado por el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) contra la ONPE –y cómo y a quién van a nombrar como nuevo Jefe de este organismo electoral–, este mismo CNM se prepara a designar nuevos jueces y fiscales titulares en todo el país? ¿Sabía usted que el actual CNM viene llevando a cabo, hace ya varios meses, un concurso de selección y nombramiento para cubrir más de 1,100 plazas de vocales, jueces y fiscales? Después de lo ocurrido con el renunciante Jefe de la ONPE, ¿confía en que el actual CNM hará bien su trabajo, esto es, designará, con buen criterio, a los mejores candidatos?

Creemos que la respuesta es no, pues si actuaron mal en un caso sobre el que todos los reflectores de la opinión pública estaban puestos, ¿qué podemos esperar de la designación de nuevos magistrados por parte del actual CNM, concursos que suelen pasar casi desapercibidos para la opinión pública y los medios de comunicación? ¿Conoce usted, por ejemplo, quiénes están postulando para ser vocal superior, juez o fiscal en el distrito judicial de Lima o Arequipa, o quizá juez de paz letrado en el distrito donde usted vive? La mayoría probablemente no; y es que pese a los esfuerzos de algunas instituciones por fomentar la participación ciudadana en estos procesos, aún falta mucho camino por recorrer.

Esta situación es mucho más alarmante si vemos que el actual CNM, en su reciente presentación en el Congreso de la República, no ha mostrado actitud de enmienda alguna; por el contrario, se ha ratificado en el error y la arbitrariedad. Pareciera que los miembros del CNM se sienten bastante confiados en que en el Congreso de la República no va a prosperar ninguna investigación o acusación en su contra, y ante el improbable escenario de su renuncia, no queda otra que esperar que se elijan a nuevos miembros del CNM entre febrero y junio del próximo año. Exijamos y estemos muy atentos a que esta vez las universidades, los colegios de abogados y demás colegios profesionales, elijan bien.

Siempre fuimos de los que reclamamos que el CNM debía solucionar el serio problema de provisionalidad de la magistratura que heredamos del fujimorato (alrededor del 80%), nombrando a jueces y fiscales titulares... pero no a cualquier precio. No se trata de nombrar por nombrar sino de designar sólo a los candidatos profesional y éticamente idóneos. Pues bien, ello significa en la coyuntura actual -en la que poco o nada se confía en los nombramientos que pueda efectuar el actual CNM-, que es mejor que un renovado CNM sea el que culmine el actual concurso de selección y nombramiento de jueces y fiscales. Si hemos esperado cuatro años para terminar de resolver el problema de la provisionalidad, ¿por qué no esperar unos meses más?
(David Lovatón Palacios