Lima, 9 de diciembre del 2004

El pasado 6 de diciembre se ha publicado en el diario El Comercio una entrevista al doctor  Víctor Raúl Mansilla, presidente de la Corte Superior de Justicia de Lima, quien ha hecho una autocrítica de la labor realizada durante su gestión, resaltando aquello que no pudo desarrollarse  en los dos años que ejerció el cargo de Presidente del distrito judicial más grande e importante del país.

Por esta razón son significativas las expresiones del doctor Mansilla en las que llama la atención sobre diversos aspectos del funcionamiento del Poder Judicial. Es el caso de la afirmación de que “los magistrados debemos ser conscientes de que somos culpables en gran parte de la crisis que vive el Poder Judicial”, siendo esta expresión descriptiva de una realidad que se conoce pero que no se dice en público: la mediocridad, la ineficacia e incluso la corrupción son originadas en muchos casos por la conducta de los magistrados y los trabajadores judiciales.

Como bien dice Mansilla, es necesario que la reforma empiece por los propios magistrados ya que “no todo es plata”. Reflexión importantísima ya que expresa una demanda que en los dos últimos años viene planteando la ciudadanía: que el Poder Judicial reconozca que tiene que reformarse y que no basta exigir un mayor presupuesto.

Hubiese sido interesante que estas consideraciones del saliente presidente se efectuaran antes, cuando aún podía impulsar algunas de las reformas que están pendientes. Esperamos que la nueva administración que conducirá el Poder Judicial desde enero del 2005, asuma lo expresado por Mansilla y realmente se inicie una reforma integral que evite un mayor deterioro del sistema de justicia. Recomendaciones como las que se aprobaron en la Ceriajus o en el Acuerdo Nacional por la Justicia no deberían seguir esperando el sueño de los justos.
(Javier La Rosa Calle)