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Lima,
9 de diciembre del 2004 |
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El jueves pasado fue elegida como nueva presidente de la Corte Superior de Lima la Dra. María Zavala Valladares, quien en sus declaraciones a los medios de comunicación (Perú 21, 5/12/04; La República, 3/12/04) realizó varios anuncios que han generado expectativa sobre la nueva gestión, esperándose que esta vez sí se adopten las medidas necesarias para consolidar la reforma judicial. Por ahora, los anuncios pueden tomarse como un borrador del plan de trabajo de la nueva presidenta, el mismo que deberá ser afinado en las semanas que restan hasta la asunción del cargo a inicios del próximo año. Sobre el problema del presupuesto del Poder Judicial, la Dra. Zavala afirmó que, si bien éste requiere de recursos, también es cierto que hay cosas que se pueden hacer sin mucho dinero, las mismas que exigen acciones inmediatas a adoptarse cuando asuma la presidencia; sobre la política penal de prevención, señaló que reforzará los juzgados de paz letrados en comisarías; sobre la política de recursos humanos, resaltó la importancia de la capacitación de los magistrados; de otra parte, expresó su apoyo al sistema de justicia anticorrupción al que ella pertenecía; y, por último, indicó la necesidad de lograr que el Poder Judicial se acerque más a la sociedad a fin de que ello también contribuya a mejorar su imagen institucional. Sinceramente
esperamos que estas acciones inmediatas que no
requieren un gran presupuesto se adopten en el
menor tiempo posible; que la política de
incorporar juzgados en las comisarías se
fortalezca pero también se revise detenidamente
para superar algunos inconvenientes a fin de
garantizar su mayor eficacia; que se trabaje de
manera conjunta con la Academia de la
Magistratura para mejorar la capacitación de
los magistrados, pero que también se piense en
planificar e implementar la evaluación periódica
de su desempeño para asegurar la calidad del
servicio que prestan los jueces; que el apoyo al
sistema anticorrupción se traduzca en hechos
concretos (que, por ejemplo, se tenga cuidado
con los jueces que se designan en tan importante
función); y por último, que el acercamiento a
la sociedad se sustente en un compromiso real
por mejorar el servicio que se presta a los
ciudadanos y respetar e impulsar la participación
ciudadana en la reforma de la justicia. |