Lima, 16 de diciembre del 2004

Cada vez que se está por vencer el contrato de los procuradores anticorrupción surge una preocupación que ya se ha vuelto crónica: ¿los ratificarán? Hasta la fecha, el Ministerio de Justicia renovó por tres meses más los contratos de los procuradores Ronald Gamarra, Iván Meini y César Pantoja. También se ha renovado el contrato de los 18 abogados que trabajan en el seguimiento de los casos, así como el del personal auxiliar y administrativo de la Procuraduría Anticorrupción. ¿Falta alguien? Nada más que la cabeza del equipo, Luis Vargas Valdivia, quien ha dirigido con eficacia y profesionalismo la Procuraduría Ad Hoc (El Comercio, 12/12/04).

Al parecer, detrás de todo este gris panorama se encuentran aquellos personajes que se sienten amenazados por el buen cauce de las investigaciones y por la posibilidad de que éstas arrojen pruebas contundentes en los casos de corrupción vinculados al presente régimen, entre los más importantes, el caso Bavaria, Almeyda, firmas falsas, familiares del presidente y Mufarech. Es de esperar, pues, que quienes están vinculados en algunos de estos casos de corrupción quieran remover a Vargas Valdivia y reemplazarlo por alguien más influenciable.

Si los medios de prensa y la sociedad civil en general defienden el trabajo de la Procuraduría Anticorrupción Ad hoc, no es por un amor ciego, sino por los logros que han realizado hasta el momento: la repatriación de más de 170 millones de dólares, los 1500 enjuiciados en 150 procesos judiciales, con 28 sentencias expedidas, de las cuales 15 son firmes. Estos avances no hubieran sido posibles sin la participación conjunta de jueces y fiscales e importantes sectores de la opinión pública (véase en nuestro portal la nota “Ratificación de los procuradores: una batalla ganada por la lucha anticorrupción”, 30/09/04).

Desde aquí apoyamos la labor de los procuradores anticorrupción y resaltamos la eficiente gestión que Vargas Valdivia viene realizando en la dirección general de la Procuraduría Anticorrupción. Por lo tanto, vemos necesario que el Ministerio de Justicia ratifique a Luis Vargas Valdivia, mostrando así el gobierno la ansiada voluntad política de seguir avanzando en la lucha contra la corrupción.

En todo caso, si lo que se avecina es un relevo ordenado en la dirección de la entidad, lo que corresponde es que sea uno de los integrantes del bien afiatado equipo de procuradores el que tome la posta –como en su momento se hizo con la salida de José Ugaz–, a fin de no afectar precisamente la continuidad de su trabajo y, en general, el combate contra las prácticas corruptas no solo del pasado, sino también del presente régimen.
(Ignacio Villarán Raffo)