Lima, 16 de diciembre del 2004

A unos días de cumplirse doce años del asesinato del líder sindical Pedro Huilca Tecse, el Estado peruano ha aceptado su responsabilidad en estos trágicos hechos y ha señalado su compromiso de continuar las investigaciones en el caso y de otorgar reparación a la familia de éste.

Según información del diario La República (16/12/04), la semana pasada el Estado peruano suscribió un acuerdo de reparaciones, el cual se realiza en el marco del proceso que se lleva ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. El Perú se ha comprometido a realizar una exhaustiva investigación para identificar y sancionar a los autores materiales e intelectuales del crimen contra el otrora líder de la CGTP, por lo que señaló que impulsará los juicios que están pendientes. Además, reconoce que “no se llevó a cabo una investigación imparcial y efectiva, sino que más bien se trató de ocultar y encubrir a los responsables” (La República, 16/12/04).

Sin embargo de los tres procesos en curso –seguidos contra los presuntos senderistas, contra los miembros del grupo Colina, y contra Vladimiro Montesinos y Alberto Fujimori–, el Perú se ha comprometido a archivar definitivamente aquel que involucra a los presuntos senderistas, señalando que el “Perú es responsable de la violación del derecho a la vida en perjuicio de Pedro Huilca Tecse por haberlo ejecutado extrajudicialmente (…) mediante la actuación de agentes del Estado que integraban el grupo Colina al mando de Martin Rivas, quien recibía órdenes directas del Presidente del República” (La República, 16/12/04).

Saludamos este gesto del Estado peruano que no hace otra cosa que ratificar la importancia y autoridad que tienen los órganos supranacionales en materia de derechos humanos y la buena intención estatal de reparar graves violaciones a los derechos fundamentales. Pero a esto hay que agregar que resulta trascendental que el Estado aclare la situación del proceso contra los presuntos senderistas. Nos parece que el Estado debe buscar la verdad de los hechos y si bien ha asumido que el grupo Colina es el autor del crimen, falta que esto se verifique en sede judicial, por lo que es importante que se continúe el proceso contra éstos, ya sea en un proceso aparte o en un único proceso. Pues, si recordamos, la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) describe en su informe, Tomo VII, posiciones que dan la razón a ambas tesis –que el crimen contra Pedro Huilca fue perpetrado por SL-PCP o por el grupo Colina– y que “la CVR no ha logrado formarse convicción sobre la autoría del asesinato del líder sindical”. En este mismo sentido, Ricardo Uceda, en su reciente libro Muerte en el Pentagonito, señala que el autor del asesinato fue Sendero Luminoso. Consideramos que, ante esta incertidumbre, el Poder Judicial debe ser el que determine la culpabilidad o inocencia de los presuntos senderistas acusados de los trágicos hechos.
(Lilia Ramírez Varela)