Lima, 18 de noviembre del 2004

Esta semana se conoció los nombres y trayectorias de algunos de los posibles candidatos a la presidencia de la Corte Suprema y del Poder Judicial. En efecto, un reportaje especial difundido en el programa televisivo dominical Sin Rodeos (Canal N, 14 de noviembre del 2004), auspiciado por Justicia Viva, recalcó la importancia que tiene para el futuro inmediato de la judicatura y, en general, para el buen funcionamiento de la institucionalidad democrática del país, la elección, por la Sala Plena del máximo tribunal de la justicia ordinaria, de su nuevo presidente.

El reportaje permitió saber que entre los principales postulantes se encuentran Manuel Sánchez Palacios Paiva, Walter Vásquez Vejarano y Vicente Walde Jáuregui, de quienes se difundió unos perfiles profesionales con el propósito de contribuir a divulgar sus trayectorias. Otros candidatos voceados son Elcira Vásquez Cortez y César San Martín Castro, quienes parecen tener menor chance, descartándose ahora al Dr. Enrique Mendoza Ramírez, designado como titular del Jurado Nacional de Elecciones pocos días atrás.

El Dr. Sánchez Palacios, a diferencia de sus principales contendientes (Vásquez Vejarano y Walde Jáuregui), en una iniciativa de apertura y transparencia que saludamos, concedió una entrevista en el set televisivo, planteando algunas reflexiones y propuestas sobre la actual situación del Poder Judicial. El mencionado magistrado supremo señaló que el Poder Judicial es ineficiente y que, a fin de  mejorarlo, resulta necesario considerarlo un servicio a la ciudadanía. No obstante, Sánchez Palacios no mostró ningún cambio de valoración sobre la ley de amnistía, a favor de cuya aplicación votó en el caso Barrios Altos, pese a que con posterioridad a la controversial decisión que suscribió, la Corte Interamericana expidió la famosa sentencia de fondo que declaró que tal ley carece de todo efecto jurídico.

Como quiera que fuere, es positivo que los candidatos a presidir el Poder Judicial den la cara a la ciudadanía, de tal manera que todos podamos conocer sus hojas de vida, algunas de sus principales decisiones jurisdiccionales y las propuestas que dan sustento a su pretensión de encabezar este Poder del Estado. Y es que no debe perderse de vista que, en gran medida, de quien resulte electo por la asamblea de vocales supremos depende el futuro de la reforma judicial.
(Abraham Siles Vallejos)