Lima, 25 de noviembre del 2004

El día de hoy, jueves 25 de noviembre, el Dr. Hugo Sivina acudió al Congreso de la República, en calidad de titular del Poder Judicial, para sustentar el presupuesto de su institución para el año 2005. Recordemos que hace unas semanas se inició un intenso debate a raíz de la demanda de conflicto de competencia planteada por el Poder Judicial contra el Ejecutivo, alegando la supuesta lesión de la autonomía económica del Judicial.

El proyecto de ley de presupuesto del sector público que actualmente debaten los padres de la patria, determina una asignación de 645 millones de nuevos soles para el Poder Judicial, propuesta que fue elaborada por la Gerencia General  y que posteriormente aprobó y envió el Consejo Ejecutivo al MEF. De manera complementaria, se ha solicitado una demanda adicional por 354 millones de nuevos soles, cuya aprobación depende hoy del Congreso.

Durante su discurso de sustentación, el Dr. Sivina se centró en sugerir “propuestas técnicas” que el Congreso debería adoptar para financiar tal requerimiento extra. Así, se aventuró a sugerir el reperfilamiento de la deuda externa para financiar sus requerimientos, dando por hecho el interés que tendrían los acreedores internacionales en admitir que no se les pague lo que se les debe y que, en lugar de ello, estos recursos se dirijan al Poder Judicial. Las negociaciones de la deuda no son tarea fácil y menos a un corto plazo. También habría que recordar que los acreedores del Estado peruano son principalmente entidades que buscan recuperar lo prestado y no aplazar sus ingresos. En la recuperación de su dinero suele primar una mentalidad capitalista.

Otra de las propuestas del Dr. Sivina para financiar el presupuesto del Poder Judicial fue la reducción de los gastos corrientes en otras entidades públicas, siendo las posibles fuentes lo que se destina a administración y planeamiento, y a la administración de programas sociales. No tendría nada malo recortar gastos ineficientes en el Sector Público (la reforma del Estado sigue pendiente) si es con el fin de dar inicio a la tan necesitada reforma judicial, aunque esto requiere, como hemos expuesto en otras oportunidades, una visión integral (ver Número especial sobre la intangibilidad del presupuesto judicial)

Poco se ha hablado sobre para qué el Poder Judicial pide más presupuesto. Si el fin último es la reforma, habría un consenso en alinearse con la solicitud del Poder Judicial. No obstante, el 70,5% de los 354 millones de nuevos soles adicionales que pide no contiene propuestas de reforma, sino que va a alimentar más los Gastos corrientes del Poder Judicial (bonificaciones especiales, gastos operativos, pago de sentencias, bonificaciones familiares y compensación por tiempo de servicios).

¿Acaso es justo que se recorte el gasto de programas sociales, tal como lo propone el Dr. Sivina, para seguir alimentando un presupuesto que no generará mayores cambios en el Poder Judicial? ¿Es justo que se siga postergando la implementación del Plan de la Ceriajus? Es lamentable, que quien llenó de expectativas la reforma judicial, sea quien ahora se olvide de pedir recursos para ella.
(Wilson Hernández Breña)