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Lima, 25 de noviembre del 2004 |
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La
jueza anticorrupción Sara Mayta solicitó a los
Ministerios de Defensa y del Interior, y a las
Comandancias de la Fuerza Aérea, la Marina y el
Ejército, que procedan a la degradación pública
de los ex Comandantes Generales de las Fuerzas
Armadas, General EP (r) César Saucedo Sánchez,
Contralmirante AP (r) Américo Ibárcena Amico y
General del Aire (r) Elesván Bello Vásquez,
además del General PNP (r) Fernando Dianderas
Ottone y del Contralmirante AP (r) Humberto
Rosas Bounicelli, ex Jefe del SIN, que se
sometieron a los designios y corrupciones del ex
Presidente Alberto Fujimori y su asesor
Vladimiro Montesinos. La Dra. Mayta hizo este
pedido en cumplimiento de la sentencia dictada
contra los ex Comandantes de las FF.AA. por el
caso de la firma de las actas de sujeción al régimen
fujimorista. La
referida sentencia contra los ex militares,
emitida el 25 de julio del 2003 y confirmada el
8 de julio del 2004, establece una pena de seis
años de cárcel para cada uno de ellos y la
privación de sus grados y títulos castrenses y
policiales. El pedido del Poder Judicial ha sido
respaldado por la Procuraduría Anticorrupción,
a través del Dr. Ronald Gamarra, quien
considera que “además de la degradación
debería procederse al retiro de los cuadros e
imágenes de los militares condenados que
pudieran existir en las instituciones castrenses
y públicas”. Para el procurador Gamarra
resulta inadmisible que en los Ministerios de
Defensa y del Interior y en las comandancias de
las FF.AA. y escuelas castrenses, permanezcan
los cuadros de quienes han demostrado ser
indignos de llevar el uniforme de las Fuerzas
Armadas. Agregó que “la degradación y el
retiro son necesarios para deslindar cualquier
relación de los institutos (armados y
policiales) con estos malos oficiales” (La
República, 23/11/04) La
solicitud de degradación pública de los altos
mandos militares y policiales, planteada por la
jueza Sara Mayta y respaldada por el procurador
anticorrupción Ronald Gamarra, coincide con los
deseos y aspiraciones de muchos peruanos, que
creemos y queremos a nuestra patria, sus valores
e instituciones. Por ello, consideramos que las
instituciones militares y policiales no deberían
esperar una sentencia judicial que se lo ordene;
ellas, por sí mismas, deberían asumir cabal y
responsablemente estas peticiones, ya que lo que
está en cuestión es la dignidad, el valor y la
honestidad de nuestras instituciones. Nunca es
tarde para comenzar a zanjar con los malos
elementos de las Fuerzas Armadas y Policiales
que durante el Gobierno corrupto de Fujimori y
Montesinos cogobernaron nuestro país; es hora
de separar la paja del trigo, eso es un buen
comienzo. |