Lima, 25 de noviembre del 2004

A nadie le cabe duda que las trágicas muertes ocasionadas en la discoteca Utopía son censurables, y que la actuación del Poder Judicial debe estar dirigida a alcanzar la justicia que castigue a los responsables y repare a las víctimas. Teniendo en cuenta estas dos exigencias es que se debe observar y criticar el fallo emitido por la Primera Sala Penal con Reos en Cárcel de la Corte Superior de Lima que ha declarado, en relación a Percy North Carrión (uno de los dueños de Utopía), lo siguiente: 1) nula la sentencia que le condenó a 4 años de prisión por homicidio culposo y lesiones, siendo la consecuencia su inmediata puesta en libertad; 2) que la Fiscalía reformule su denuncia; y 3) que sea otro juez quien vea su caso (La República, 25 de noviembre).

El fallo de la Sala ha despertado más preguntas que respuestas. En primer lugar, no se sabe con precisión los fundamentos por los que la Sala ha declarado insubsistente todo lo actuado respecto a uno de los dueños de Utopía. No se tiene noticia cierta de qué error procesal o material ha hecho que el caso sea llevado a fojas cero, consecuencia  que por cierto es grave, sobre todo cuando hablamos de hechos ocurridos ya hace más de dos años, y donde la responsabilidad de la figura del dueño del local es lógicamente existente, al ser de conocimiento público que la discoteca no tenía en regla las medidas de seguridad para el tipo de actividades que realizaba.

Pero eso no es todo. Además de lo anterior, el fallo ha confirmado las absoluciones de Fahed Mitre, el otro propietario de la discoteca, el alcalde Carlos Dargent, Emma Valverde, Alejandro Porras y Hugo Borletti. ¿Razonablemente, estos procesados no tuvieron responsabilidad alguna en la tragedia? Es igualmente importante conocer los fundamentos de la decisión en este extremo.

Desde la perspectiva de los familiares de las víctimas, la primera impresión que causa la resolución judicial de la Sala Superior es, lógicamente, de frustración e injusticia. Y es que, ¿hasta dónde llega la responsabilidad penal de los propietarios de un local público que, por ahorrar un poco de dinero, no tomaron en serio las medidas de seguridad necesarias? (ver “El infierno de Dante...” Boletín Justicia Viva N° 13). La ciudadanía espera conocer las razones que llevaron al pronunciamiento de la Sala Superior, ya que con la lógica y el criterio común, de los que también el Derecho se vale, no se entiende esta muy extraña decisión.
(Cruz Silva Del Carpio)