Lima, 20 de enero del 2005

Después de 4 años de investigaciones judiciales, el ex gerente general del Banco Wiese, señor Eugenio Bertini, fue absuelto por la Sala Anticorrupción “B” en el proceso que se le seguía por haber ayudado a Vladimiro Montesinos a esconder su dinero en los bancos de Gran Caimán. El Ministerio Público en sus investigaciones, había encontrado los elementos de prueba suficientes como para condenar al ex directivo bancario por los presuntos delitos contra la administración de justicia y por encubrimiento real en agravio del Estado. Bajo estos argumentos la Fiscalía pidió al Poder Judicial una pena efectiva de 4 años de cárcel y el pago de una reparación civil de 4 millones de soles (Perú.21, 19.01.05).

Pero la Sala Anticorrupción “B”, presidida por la doctora María Zavala Valladares, no tuvo la misma opinión que la Fiscalía, ya que la Sala ha establecido que a lo largo del proceso penal no se ha comprobado que Eugenio Bertini hubiera realizado tratos ilegales con Montesinos. El fallo absolutorio sostuvo que tampoco se ha probado que el ex funcionario bancario tuviera conocimiento de que el dinero que ayudó a transferir a las cuentas de Gran Caimán fuera de procedencia ilícita, ya que las cuentas de Montesinos fueron abiertas como cualquier otra.

La sentencia emitida por la Sala Anticorrupción “B” pone nuevamente en tela de juicio la idoneidad y probidad de sus integrantes, ya que no es la primera vez que el colegiado se pronuncia por la absolución en procesos que guardan directa relación con Montesinos. El año pasado, este colegiado absolvió al alcalde del Callao Alex Kouri y en otro proceso a Alfredo Zanatti y al General de la PNP en retiro Raúl Cubillas.

Recordemos que el señor Bertini visitó repetidas veces la tenebrosa salita del SIN, y aparece además nítidamente en un “vladivideo” en el que se le puede apreciar asesorando a Montesinos sobre cómo transferir desde el Banco Wiese Sudameris (Lima) al Wiese Bank de Gran Caimán cerca de 10 millones de dólares ¿Acaso Bertini, con toda su experiencia en banca, no podía sospechar que el dinero era ilícito o que algo “se cocinaba” entre las millonarias transacciones? Ese es un tema que la justicia peruana debe aclarar respetando las reglas de juego judiciales y constitucionales. Por su lado, el Ministerio Público ya tomó cartas en el asunto y ha apelado el fallo absolutorio de la Sala Anticorrupción “B”. Estaremos atentos a lo que resuelva la Corte Suprema de Justicia.
(Ignacio Villarán Raffo)