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Lima, 17 de febrero del 2005 |
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El
día lunes 14, después de más de tres años de
proceso judicial, la suspendida congresista
Martha Chávez ha obtenido una sentencia que la
absuelve del delito de receptación, ya que los
magistrados que resolvieron su caso consideran
que no hay pruebas de que recibió US $.
20,000.00 de manos de Vladimiro Montesinos para
su campaña electoral del año 2000. La acusación
del Ministerio Público se basaba en la imputación
que habían hecho el ex asesor Vladimiro
Montesinos y la colaboradora eficaz Matilde
Pinchi Pinchi. El fallo judicial fue apelado por
el Ministerio Público y la Procuraduría
Anticorrupción, quienes consideran que hay
elementos de prueba suficientes para que la señora
Chávez sea condenada por el delito imputado. Apenas
conoció el resultado de su sentencia, Chávez
ha iniciado una campaña encaminada a lograr que
el Congreso la reincorpore de forma inmediata,
lo cual a nuestro entender no va a ser posible
en tanto no existe aún un pronunciamiento o
resolución final de la Corte Suprema, por lo
que el proceso no ha concluido. En
Justicia Viva somos respetuosos y, aunque en
algunas oportunidades no estemos de acuerdo,
sabemos acatar las resoluciones que emite el
Poder Judicial, creemos en la justicia y somos
permanentes defensores de la legalidad. Por ello
nos preocupa y consideramos cuestionable, desde
todo punto de vista, el doble discurso de Martha
Chávez, quien reconoce la independencia del
Poder Judicial en el caso en el que ha terminado
absuelta, pero proclama la falta de
independencia del mismo Poder Judicial cuando se
trata de justificar la no presencia del prófugo
ex Presidente Alberto Fujimori. Este doble
discurso demuestra que la señora Chávez sigue
aplicando la misma lógica que la llevó a
justificar los peores crímenes de violaciones a
los derechos humanos cometidos durante el
gobierno de Alberto Fujimori, del cual era
importante figura, ya que consideraba que las
muertes cometidas por los efectivos de las
Fuerzas Armadas y Policiales eran, desde su lógica,
autocrímenes cometidos por las víctimas para
desprestigiar a las primeras (caso La Cantuta y
Barrios Altos) y a la vez fue una de las que
impulsó y votó a favor de la Ley de Amnistía
para permitir que los efectivos militares y
policiales que cometieron crímenes de lesa
humanidad puedan “evadir la acción de la
justicia”. Es
por ello que, a pesar de que aún no culmina el
proceso judicial y no se sabe finalmente si la
señora Chávez va a ser absuelta o no, es
importante que la ciudadanía, en mérito a su
calidad personal y su papel como congresista de
un gobierno corrupto y violador de derechos
humanos como el de Fujimori, pueda darle una
necesaria sanción moral a la congresista
suspendida Martha Chávez. Creo que es una
importante sanción social que merecen quienes
violentando la voluntad popular se sometieron y
fueron parte de las barbaridades cometidas en la
década pasada. |