Lima, 05 de mayo del 2005

Más allá del esfuerzo de algunos jueces y fiscales, que por cierto reconocemos, no es ningún secreto que hasta ahora la justicia anticorrupción avanza muy lentamente y sin dar la prioridad que merecen los casos vinculados a la violación de los derechos humanos perpetrados por Vladimiro Montesinos Torres a través del Grupo Colina. En realidad, sin dársela al único caso que existe, pues con fecha 28 de diciembre de 2004 la Sala Penal Especializada “A” se pronunció en el sentido que las causas iniciadas por los crímenes de La Cantuta, los desaparecidos de El Santa  y el secuestro del periodista Pedro Yauri se acumularan en el expediente 032-2001 en curso por la matanza de Barrios Altos.

Pues bien, es posible que tal situación sea revertida en las próximas semanas, toda vez que  el correcto fiscal superior Pablo Sánchez Velarde viene evaluando desde hace un par de meses los extremos de su acusación y, por lo mismo, se entiende que debe estar finiquitándola; al tiempo que la defensa del Estado le ha requerido la inmediata formulación de la acusación fiscal y, en ella, la petición de 30 años de pena privativa de libertad contra el ex asesor presidencial y los ejecutores directos de los crímenes contra la humanidad.

La posición proactiva que ha asumido la Procuraduría Ad Hoc en este caso es acertada, y complementa las alegaciones presentadas en el proceso por los abogados de las víctimas, así como las demandas públicas de  los familiares de los agraviados. Además, recoge el temperamento ya asumido por la fiscal suprema Alicia Mendoza en el proceso 19-2001 AV seguido ante la Sala Penal Especial de la Corte Suprema contra Alberto Fujimori Fujimori por los crímenes de La Cantuta y Barrios Altos, oportunidad en la que a través del dictamen 022-2004-FSC-MP, de marzo de 2004, acusó al ex presidente por la comisión de los delitos de asesinato, lesiones graves y desaparición forzada, y solicitó la imposición de 30 años de privación de la libertad.

Es de esperar, entonces, que el juicio contra Vladimiro Montesinos y los integrantes del grupo de aniquilamiento Colina se lleve a cabo a mediados de año. La prueba recolectada  es de tal magnitud y contundencia que, estamos convencidos, la sentencia será ejemplar.
(Ronald Gamarra Herrera)