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Lima, 12 de mayo del 2005 |
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Continuando con la estrategia para elaborar su
presupuesto, el Poder Judicial realizó el
pasado martes 10 de mayo, el cuarto taller macro
regional en Huancayo. Como se sabe, la lógica
de estos eventos es recoger las distintas
necesidades de las Cortes para el 2006. Específicamente,
asistieron a este taller autoridades locales,
regionales y eclesiásticas. Este viernes 13 de
mayo, se realizará el último taller en Lima, y
con ello se esperaría sólo la presentación de
la propuesta de presupuesto a fines de mayo al
Ministerio de Economía y Finanzas. Ya hemos mencionado lo positivo de esta
estrategia, pero también hemos puesto de relieve
algunos riesgos que pueden originarse de no
llevarse adecuadamente este proceso. Uno de
estos puntos es el siguiente. A finales del mes
pasado, durante la conferencia de prensa del
primer taller macro regional (Arequipa), el
presidente del Poder Judicial adelantó una
aproximación de los requerimientos de su
institución para el próximo año, equivalente
a –nada más y nada menos– que 1,000
millones de nuevos soles, cantidad que es
–otro punto a tener en
cuenta– significativamente mayor a la asignación
de este año (635 millones de nuevos soles). Nos
preguntamos, por tanto ¿acaso no se desvirtúa
el objetivo de los talleres macro regionales, si
apenas luego de culminado el primero de ellos,
se plasma en blanco y negro las necesidades de
financiamiento globales? Otro tema que llama nuestra atención, es un
hecho observado inmediatamente después de cada
uno de estos talleres. El asunto es que el Dr. Vásquez Vejarano, presidente
del Poder Judicial, ha declarado ya en cuatro
ocasiones que gran parte del incremento del
presupuesto judicial se orientará a la creación
de órganos jurisdiccionales. En el mismo
sentido, por ejemplo, la página web del Poder
Judicial remarca que “Los
concurrentes al taller de trabajo [de
Huancayo] resaltaron la necesidad de incrementar el número de órganos
jurisdiccionales a fin de mejorar la
administración de Justicia”. La visión e
intención de los jueces frente a la reforma
queda al desnudo. La reforma judicial está muy lejos de agotarse en esta visión
reduccionista que sólo mira el árbol y se
olvida del bosque. En realidad, no estamos en
contra de crear más dependencias judiciales,
pero hagamos notar que la verdadera reforma del
Poder Judicial engloba temas sustanciales frente
a los cuales hay que “empujar el carro”
cuesta arriba y no al revés. Sólo para
recordar, algunos de estos temas son: carrera
judicial, lucha anticorrupción, eliminación de
barreras lingüísticas, económicas y
culturales para mejorar el acceso a la justicia,
apoyo a la justicia de paz, formación de
magistrados y otras tantas planteadas por la
Ceriajus. Qué mala señal darían nuestras
autoridades judiciales si luego del taller macro
regional de Lima, la reforma judicial se
limitara en la propuesta de presupuesto a más
órganos jurisdiccionales y nada más. |