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Lima, 19 de mayo del 2005 |
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El pasado viernes 13 de mayo, culminó la segunda
etapa de la estrategia de elaboración del
presupuesto del Poder Judicial, con la realización
del quinto taller macro regional en Lima.
Diversas autoridades (presidentes de Cortes, presidente de la Región Lima, representantes
del Consejo Nacional de la Magistratura, de la
Municipalidad de Lima, entre otros) asistieron a
este evento, con el fin de que sus
necesidades sean includas en el pliego de
financiamiento para el presupuesto judicial
2006. Por ahora, sólo queda dar inicio a la última
etapa que consiste en la formulación y presentación de la
propuesta de presupuesto 2006 al Ministerio de
Economía y Finanzas (MEF). Hasta antes del citado taller, fue poca la información
oficial que dio cuenta del destino de la
solicitud de recursos para el próximo año.
Este vacío informativo se atenuó en algo con
las últimas declaraciones del presidente del
Poder Judicial, Dr. Vásquez Vejarano, quien señaló
que el próximo año se gastará en “capacitar
jueces y vocales, así como en elevar las
calidades y los conocimientos de los
trabajadores del Poder Judicial. Igualmente, se
invertirá en fiscalizar mejor el trabajo judicial
mediante la Oficina de Control de la
Magistratura (OCMA).” (El
Comercio, 15/05/2005). Todas estas son, qué
duda cabe, medidas importantes pero que no
abordan de manera frontal ni integral los
problemas de la justicia. Hace falta un urgente
alineamiento de las propuestas de Vásquez
Vejarano con las que hace más de un año
determinara la Ceriajus en su Plan de reforma. Según Vásquez Vejarano, el presupuesto para el
2006 tendrá énfasis en la disminución de la
carga procesal, aspecto en el cual el Poder
Judicial se encuentra en una posición incómoda:
de 3 millones de casos en el 2004 (entre nuevos
ingresos y pendientes de años anteriores), sólo
se resolvió 850 mil. De acuerdo a declaraciones
anteriores del mismo funcionario (ver página web
del Poder Judicial), el eje de la
descarga procesal será la creación de 291
nuevos órganos judiciales. Debemos señalar,
sin embargo, que está comprobado que las nuevas
dependencias tienden a congestionarse rápidamente
si no se acompaña con la puesta paralela de
otras medidas orientadas a mejorar la gestión
del despacho judicial. Finalmente, no debemos dejar escapar un último
detalle: nuevamente, el presidente del Poder
Judicial indicó que solicitaría al MEF 1.000
millones de nuevos soles como presupuesto para
el 2006. Lo particular de ello es que esta cifra
la hizo pública por primera vez a fines de
abril del presente y tras culminar el primer
taller macro regional (Arequipa), donde
precisamente se iniciaba el recojo de
necesidades. Lamentablemente, esto pone en duda
la correcta articulación de los talleres macro
regionales con el trabajo técnico para la
formulación de la propuesta de presupuesto del
Judicial. Esperemos que estas vacilaciones no
sigan perjudicando a la justicia, pues
recordemos que el accionar de ésta nos compete
y perjudica o beneficia a todos. Dos últimas preguntas: ¿por qué los talleres son
casi clandestinos y no se informa lo que se dice
y concluye en ellos? y ¿por qué no abrir vías
para que todos podamos opinar y aportar? Recordemos
que la justicia nos incumbe a todos, porque a
todos nos afecta. |