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Lima, 02 de junio del 2005 |
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Nuevamente entramos a una etapa en la que se
empiezan a desnudar las intenciones de rumbo que
se pretende dar a la justicia para el 2006. Así
es, ya se conoce con mayor detalle para qué el
Poder Judicial solicitaría más recursos. El último
número de Caretas
(2/05/2005) recoge las declaraciones del
presidente del Poder Judicial en las que señala
que su presupuesto para el 2006 no será mayor a
1.200 millones de nuevos soles. La asignación
para este año, recordemos, es de 635 millones. No tendría nada de malo si tal pedido se
formulara, por ejemplo, para fortalecer la
justicia anticorrupción, la justicia de paz, la
designación de intérpretes y empleo de
peritaje cultural, reglamentar el régimen de
rotación, control, evolución frecuente y
permanencia en el servicio del personal, diseñar
una política de personal basada en el merito,
etcétera. En otras palabras, nadie puede
objetar que los jueces –en todo su derecho–
se valgan de un millonario pedido de recursos si
lo que buscan es implementar las medidas
propuestas por la CERIAJUS o, por último, de
cualquier iniciativa de reforma. Pero el panorama no va por este camino. Lo reseñado
en el párrafo anterior ha sido dejado de lado
(por lo menos, hasta ahora) en la elaboración
de las necesidades de recursos que está por
presentar el Poder Judicial al Ministerio de
Economía y Finanzas en estos días. Entonces,
¿qué están pidiendo los jueces? 204 millones
de nuevos soles para pagar salarios,
gratificaciones y CTS; 128 millones de nuevos
soles para construir más de 250 dependencias;
100 millones de nuevos soles para implementar
una política inmobiliaria; y 4 millones más (a
lo que se agrega parte de los 15 millones de dólares
de la donación de la Unión Europea) para
capacitar magistrados. Hay todavía un tiempo, corto por cierto, para instar a las autoridades
judiciales a que tomen cartas en el asunto e
incluyan medidas de cambio estructural en el
presupuesto 2006. Esperemos que no se pierda una
oportunidad más de cambiar la justicia. |