Lima, 02 de junio del 2005

Esta semana diversos medios de comunicación informaron que, por cuatro votos a uno (el del doctor José María Balcazar Zelada), la Primera Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema habría resuelto favorablemente la excepción de prescripción deducida por los directivos de la empresa Lucchetti, presentada en el proceso penal que se les sigue en el sistema anticorrupción, junto a Vladimiro Montesinos Torres, por la comisión del delito de tráfico de influencias. En una rápida reacción, el presidente del mencionado tribunal, doctor Robinson Gonzáles Campos, desmintió la existencia del fallo, agregando que por la complejidad del caso éste aún se encontraba en estudio y pendiente de la emisión del voto de los vocales supremos.

En Justicia Viva nos hemos ocupado ya ampliamente del mencionado proceso penal, mostrado nuestra conformidad con las resoluciones emitidas por el juzgado y la Sala Penal Especializada en la tramitación del incidente y, por cierto, expresado las razones jurídicas por las que consideramos que la excepción debe ser desestimada (tanto por cuestiones formales cuanto en atención a argumentos de fondo) ((Ver notas: Estrategia Lucchetti: excepción tras excepción; Caso Luchetti podría prescribir ¿adivinen por culpa de quién?) .

En Justicia Viva, ahora, estamos pendientes de la resolución que debe emitir la Corte Suprema, y alerta frente a cualquier intento de algunos cuestionados magistrados encaminado a impedir la prosecución del proceso y la determinación judicial de las responsabilidades a que haya lugar. La Corte Suprema debe resolver este caso conforme al derecho y saber que la ciudadanía se halla atenta a sus decisiones.
(Ronald Gamarra Herrera)