Lima, 09 de junio del 2005

En marzo del 2004, el Estado peruano propuso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos llegar a una solución amistosa con un grupo de magistrados no ratificados por el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), razón por la cual en setiembre del mismo año se creó la Comisión de Alto Nivel correspondiente, la misma que estuvo conformada por miembros de todos los sectores involucrados.

La referida Comisión de Alto Nivel elaboró una propuesta de solución amistosa, la misma que fue puesta en conocimiento de los representantes de los peticionarios, pero que hasta el último período de sesiones de marzo del presente año, el CNM no había aceptado.

Justamente, hace sólo unas semanas, el Estado peruano ha presentado formalmente ante la Comisión Interamericana su propuesta oficial, con la aceptación del CNM, en donde expresamente reconocen que el procedimiento administrativo que realiza este órgano no se encontraba ajustado a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en lo relativo al debido proceso –motivación de las decisiones y derecho a ser oído–, por lo cual el Perú acepta su responsabilidad internacional por la violación de las garantías del debido proceso de los magistrados no ratificados.

Asimismo, la propuesta también contempla una indemnización de cinco mil dólares, un nuevo procedimiento de evaluación y ratificación a estos magistrados, el mismo que se realizaría dentro del plazo de seis meses a partir de la homologación de la solución amistosa, con lo cual aquellos magistrados que fueran ahora “ratificados” serían reincorporados al Poder Judicial o al Ministerio Público, en la plaza que ocupaban en caso de estar vacante o en otra similar.

Esta decisión es un avance claro, pues reafirma el deber que tienen los organismos públicos de respetar en sus procedimientos las garantías de un debido proceso, en especial, la obligación que tiene el CNM de asegurar la observancia de ese derecho y evitar así el incurrir nuevamente en procedimientos irregulares, mientras no exista un mecanismo distinto de carácter más garantista e imparcial.
(Mariel
la Varcárcel Angulo)