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Lima, 21 de julio del 2005 |
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Lamentablemente
el Congreso de la República otra vez no pudo:
tras cuatro prórrogas, la elección de
funcionarios tan importantes como el Defensor
del Pueblo y el magistrado faltante del Tribunal
Constitucional (TC), ha sido postergada
finalmente para la próxima legislatura (Gestión,
21/07/05) Se
informó que la elección de los funcionarios se
aplazó porque el mismo día estaba programada
la elección de la nueva Mesa Directiva del
Congreso y que ya no se deseaba maltratar a los
profesionales postulantes (quienes serían
sometidos a una nueva votación) (Perú.21,
21/07/05); maltrato que por cierto se ha
maximizado con esta nueva prórroga y por el que
podría generarse un retiro de los postulantes.
Sea como fuere, lo cierto es que el Congreso y
bancadas como las del APRA y Perú Posible (las
que propusieron la postergación) no han sido
capaces de dejar de lado la negativa a la elección
y tomar conciencia de lo que significa para un
Estado de Derecho contar con un Defensor del
Pueblo que no sea provisional y un TC conformado
totalmente. Se
presta a suspicacias, entonces, la exagerada prórroga
provocada por los grupos parlamentarios, ya que
no hay motivo lógico para ello, no sólo porque
estas instituciones constitucionalmente tienen
el encargo de defender el ejercicio efectivo de
los derechos ciudadanos y fiscalizar los abusos
del poder, sino porque además la elección de
los funcionarios fue indicada por el Presidente
del Congreso, Ántero Flores-Aráoz, como uno de
los temas prioritarios a resolver en esta
legislatura. Por
ello es que con esta lamentable omisión a su
deber, a la ciudadanía le queda la imagen muy
cierta de un Congreso que nuevamente le saca la
vuelta a quienes lo eligieron: no sólo dio
paso a los efectos de una controvertida ley pro
corrupción (que ahora justamente el TC ha
declarado inconstitucional), dejando de legislar
temas estructurales de la administración de
justicia, sino que ahora nos dejan sin poder
afianzar la institucionalidad de la Defensoría
del Pueblo y del Tribunal Constitucional,
dos entidades que han venido haciendo muy
bien su trabajo. |