Lima, 15 de septiembre del 2005

El último miércoles, el diario La Primera trajo como primicia extractos del Resumen Ejecutivo del famoso pero desconocido en su contenido “informe Kroll”. Se trata de las conclusiones a las que llegó esta  empresa estadounidense, después de investigar durante 6 meses a Fujimori,  por encargo del Estado peruano, y a cambio de US $ 350,000 dólares. Lo que se investigó principalmente fue –según el mismo diario– “la identificación de personas aparentemente claves para Fujimori, personas muy cercanas a él, en quienes hubiera tenido la confianza para delegar las funciones de desviar y/o esconder fondos”.

La primera conclusión es a favor de Fujimori y, por lo mismo, de ella se han prendido los fujimoristas, como si fuese lo único que se dice: “…no se han identificado cuentas bancarias a su nombre ni en Japón ni en otros países comprendidos por la investigación”.

No obstante, la verdad es que –así lo dice textualmente La Primera, que ha podido revisar el íntegro del informe– “si algo hace Kroll no es precisamente descartar la hipótesis de que Fujimori armó una red mafiosa propia y autónoma de la de Montesinos” (editorial de Juan Carlos Tafur, Director de La Primera).

Veamos la gravedad de lo que textualmente se dice en dicho informe, de acuerdo a lo publicado en el mencionado diario:

– “Sin embargo, esto de ninguna manera significa que no existan cuentas u otros bienes/activos a nombre de personas o sociedades utilizadas como pantalla para esconder su verdadero dueño. En este sentido, no se descarta que existan activos de Fujimori guardados para él, usando la fachada de una gran compañía o de un  banco experto en el manejo de fondos mal habidos”.

– “Utilizaba una gran red de personas para cumplir con trabajos y/o tareas funcionales a sus cometidos”.

– “La información conseguida alerta que Fujimori no solamente goza del amparo y asesoría criminal y financiera para protegerse, sino también que estaría actualmente participando y beneficiándose de actividades que aparentan encubrir ilícitos”.

– “Información muy concreta que recibimos de fuentes financieras en Tokio, según la cual Fujimori mantendría algún tipo de cuenta manejada por el UBS. Entendemos que allí mantendría dinero y/o activos de varios centenares de millones de dólares americanos. Sin embargo, no se sabe la forma en la cual el dinero estaría guardado por dicho banco”.

La manera en que La Primera, en la misma edición, resume el resto de conclusiones contenidas en el informe, y que desarrolla al día siguiente,  es  también sumamente comprometedor para Fujimori:

– “La Yakuza y Ryoicho Sasakawa. Hacen una exhaustiva narración de los contactos más importantes de Fujimori en Japón. Tanto en el sector político, como con la mafia llamada Yakuza, con cuyo líder se habría conocido Fujimori varios años atrás, con el fin de llevar a cabo operaciones de lavado de dinero. Asimismo, las instituciones japonesas que hicieron importantes aportes económicos al ex presidente a través de ONG”.

El banquero suizo Gnaegi. Presentan el historial del banquero suizo-panameño radicado en Lima, Antonio Gnaegi. Por los importantes roles que ha desempeñado en bancos como el UBS, donde se encontró gran parte del dinero de Montesinos, es sometido a análisis. También por el papel que habría jugado en la recompra de la deuda peruana, donde se dice hubo millonarias comisiones”.

Lorenzo Souza y Peruval. Kroll investiga con énfasis a ese empresario peruano. Sobre todo el papel de su empresa en las privatizaciones durante los años 90. “Las fuentes señalan con certeza que existían relaciones comerciales y de amistad entre el Grupo Peruval y Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos y otros funcionaros del gobierno”, dice el informe”.

Rector de la Agraria Luis Maezono. Este rector de la Universidad Agraria también es investigado. Kroll sospecha que ha sido parte de una red de colaboradores de Fujimori, que participó en el traslado de maletas con dinero, desde Perú hacia Japón”.

El UBS y otros bancos. Kroll dedica buena parte del informe a este banco suizo. Creen que los dineros mal habidos de Fujimori podrían estar ahí, a nombre de terceros. Además llaman la atención sobre una especie de clientes secretos entre los cuales podría estar el ex presidente. También mencionan a otras entidades bancarias”.

La familia Fujimori. Empresas que podrían estar vinculadas a Fujimori, y a la familia de su hermana Juana. Además hay reveladoras informaciones sobre depósitos que Aritomi habría hecho en el Banco Do Brasil, y otros sospechosos movimientos reportados por trabajadores de la embajada de Perú en Tokio”.

Panamá y las compañías. Presentan una serie de datos sobre 19 empresas constituidas en Panamá, que podrían estar vinculadas al ex presidente. Incluso hay una en la que también están relacionados Gnaegi y Souza. Hay datos, nombres, direcciones y registros que de ser bien investigados, podrían desentrañar más de un misterio”.

Los cuestionamientos y exigencias que hizo el director de La Primera,  el mismo día en que comenzó a publicarse partes de dicho informe, son las  que obviamente corresponden:

– “…Se trata de un informe preliminar, no final, pero que a pesar de ello formula una serie de hipótesis y aporta indicios que justificaban, sin duda, una rápida acción investigadora para determinar su veracidad o falsedad”.

– “…Por qué se suspendió el contrato Kroll y no se le permitió culminar un trabajo que, según trascendidos de la propia agencia, requería de un total de cinco años.

– “…Por qué no se siguieron efectivamente las pistas señaladas y que si bien Kroll se cuida de considerar indicios, son abundantes en detalles y nombres como para haber iniciado un proceso anticorrupción paralelo, considerando la relación de nombres que…”.

Son las autoridades que conocían o podían conocer el Informe Kroll (el Poder Ejecutivo, el Poder Judicial y el Ministerio Público, principalmente) las que tienen la obligación de dar  las explicaciones del caso,  porque el abanico de posibilidades comprende irresponsabilidad y negligencia, pero también complicidad u otro tipo de “colaboración eficaz”. Más aun si, al ocultamiento del informe, le ha seguido una serie de actos y actitudes por parte de determinadas autoridades que también favorecen al  expresidente prófugo,  inhabiiltado y que un día es japonés y otro peruano.
(Ernesto de la Jara Basombrío)