Lima, 29 de septiembre del 2005

Pasando por alto los cuestionamientos al concurso en marcha para magistrados supremos, que por su alcance han sido impulsados por un significativo número de Consejeros, el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), continúa con esta evaluación, confirmando además los más negativos presagios que se formularon hace algunos meses.

El eje central de los cuestionamientos gira, de una parte, alrededor de la inadecuada evaluación escrita, considerada así por el propio Pleno del CNM, que presentó una iniciativa legal al Congreso para sustituir el examen escrito de respuestas múltiples, por la sustentación de una ponencia. Y, de otra parte, de las reglas de selección contenidas en el vigente Reglamento de Selección y Nombramiento de Magistrados, que fue aprobado un día antes de publicar la convocatoria al cuestionado concurso. Estas normas facilitaban la obtención de un mayor puntaje en la evaluación de los currículos de los postulantes, elevaban el peso de este componente al doble del examen escrito y, finalmente, establecían que las notas de currículo y examen escrito debían promediarse.

Ese mix de regulaciones, decíamos (ver: Saque usted sus propias conclusiones. Suprema selección de magistrados), conducía inexorablemente a que con una buena nota en la evaluación curricular, que regalaba puntos (30 por antigüedad, por ejemplo, siendo que el transcurso del tiempo no es ningún mérito sino importa lo hecho en tal período), se relativizara el campo de los conocimientos jurídicos de los postulantes que se mide con el examen escrito.

Sin embargo, no pudimos imaginar que esta situación llegara a extremos inauditos, como ha sucedido. Veamos el cuadro siguiente:

POSTULANTES A VOCALÍA SUPREMA

Convocatoria Nº 001-2005-CNM

Nombre CV Exámen escrito
2004 2005 2004 puntaje necesario para aprobar (2005)
1 Miranda Canales, Manuel Jesús 76 96 20.82 3
2 Balcazar Zelada, José María 79.3 93.5 29.75 8
3 Carrión Lugo, Jorge Isaias 77.7 83 23.29 28
4 Prado Saldarriaga, Víctor Roberto 80 80.5 32.5 34

Fuente: www.cnm.gob.pe

Elaboración: Consorcio Justicia Viva

En este cuadro, elaborado sobre las cuatro mejores notas obtenidas en el currículo, habida cuenta que hay cuatro plazas en disputa, los datos son verdaderamente alarmantes: los dos primeros postulantes necesitan 3 y 8 puntos (sobre 100 puntos en juego) para aprobar las dos etapas, en la medida que promediando y ponderando las dos evaluaciones objetivas, con tan mínima nota en el examen escrito consiguen superar los 65 puntos en promedio. Y en los dos siguientes casos se requiere 28 y 34 puntos para aprobar. Ello quiere decir que en lo máximo que se les exige en materia de conocimientos es obtener un tercio de los puntos en juego (100), es decir, 31 puntos menos que la nota mínima de 65 puntos. Y en lo mínimo que se exige, a partir de lo calificado en el currículo, se requiere tan sólo 3 u 8 puntos sobre 100.

¿Alguien puede pensar que con tales notas en la prueba de conocimientos estamos garantizando los profundos conocimientos jurídicos que se debe exigir a todos los que buscan ser magistrados supremos?

Sin duda alguna, la respuesta es negativa, por lo que se vuelve más imperativa aún la necesidad de dejar sin efecto la convocatoria en curso, en la medida en que ha convertido en la práctica, en simbólico, en un virtual saludo a la bandera, al examen de conocimientos. Y así se está incumpliendo gravemente con las funciones que la Constitución ha atribuido al CNM.
(
Alfredo Villavicencio Ríos)