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Lima, 29 de septiembre del 2005 |
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El
Presidente del Poder Judicial (PJ),
Walter Vásquez Vejarano, ha iniciado una
serie de reuniones con diversos representantes
de agrupaciones políticas a fin de hacerles
conocer los objetivos y líneas de acción del
propio proyecto de presupuesto judicial 2006
(ver: proyecto).
Esta serie de reuniones, en principio, nos podrían
augurar que existe, de un lado, la intención
del Poder Judicial de sociabilizar la lógica de
su propuesta; mientras que, de otro, se podría
concitar el interés político partidario en un
tema tan importante, en particular, y en la
reforma de la justicia, en general. No
obstante lo dicho, hay que tener a la vista tres
puntos. Primero, la pertinencia de lo propuesto
por el PJ en materia presupuestaria para el año
que viene; segundo, el proceso en sí de
elaboración de tal propuesta; y tercero, el
papel que los partidos políticos han venido
jugando en el tema presupuestario. Sobre
la pertinencia de la propuesta del PJ, en las
exposiciones se ha indicado que la misma tiene
como banderas el acceso a la justicia, la
celeridad en los procesos, la predictibilidad,
criterios modernos de gobierno y administración,
medidas efectivas de lucha contra la corrupción,
así como la formación académica, ética y
moral de los magistrados (página web del PJ).
Sin duda, se trata de aspectos muy importantes y
necesarios para que el presupuesto sea
efectivamente un medio de consolidación de la
reforma judicial. No obstante lo anterior, hay
que señalar que en la práctica tales fines se
desdibujan si vemos como se distribuyen los
recursos solicitados (ver: Presupuesto
Judicial se duplica a ciegas frente al reclamo
ciudadano: ¿pidiendo peras al olmo?).
Hay que estar pendientes de lo que acontece, y
analizar las efectivas consecuencias que se
desprenderán de la propuesta de presupuesto del
PJ. Por
otro lado, si bien es cierto que es un signo
positivo el que la información se esté
sociabilizando hacia quienes seremos los
beneficiados (o perjudicados) por la aprobación
de la propuesta presupuestaria, hay que tener
presente que el proceso en sí de elaboración
de la misma no ha sido transparente para con la
ciudadanía. ¿Por qué? Porque ello hubiera
implicado que se discutan las prioridades y no
se aplique la práctica de los hechos
consumados. Y en esta ocasión se prefirió la
estrategia del trabajo de gabinete para impedir
que se colaran medidas de cambio que la dirección
del PJ no impulsaba. Y
por último, sobre el papel de los partidos políticos
en el tema del presupuesto, resulta muy
importante buscar sensibilizarlos, de manera que
se tomen en serio el tema y velen por que se
introduzcan los cambios que la CERIAJUS, comisión
creada por el Congreso, colocó en la agenda pública. |