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Lima, 13 de octubre del 2005 |
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Sin
lugar a dudas la defensa de los procesados en el
caso Lucchetti guarda más de una sorpresa. El día
de hoy, diversos diarios (Gestión, El
Comercio, Correo, La Primera) han reportado
que el abogado chileno Claudio Grossman, ex
presidente de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (CIDH), ha presentado una
petición ante la CIDH a fin de tutelar los
derechos de los empresarios chilenos, sus
patrocinados. De
acuerdo a la información consignada, el acto
que habría desencadenado esta actuación fue la
denegatoria de la solicitud de prescripción por
parte de la justicia peruana, la cual, según
sus argumentos, es discriminatoria. Sin embargo,
tal como hemos sostenido anteriormente en este
portal (ver: Caso
Lucchetti: ¿discriminación ilegal o búsqueda
de tribunal propio?, El
accidentado inicio del juicio oral en el caso
Lucchetti), tal afirmación no
tendría ningún sentido, por las razones
expuestas ampliamente. Por otra parte, a pesar
de la carencia de fuerza en la denuncia, es por
demás esperado que la defensa de Lucksic,
Pacheco y Menéndez plantee medidas cautelares
tendientes a frenar los efectos del proceso
judicial peruano. En
lo que respecta a la admisibilidad de la petición,
consideramos, en primer lugar, que si el
supuesto acto lesivo del derecho a la igualdad
(no discriminación) es la resolución judicial
que deniega el pedido de prescripción, entonces
no estamos ante un caso de agotamiento de los
recursos internos, habida cuenta que para la
tutela del derecho fundamental alegado contamos
en el Perú con el proceso de amparo (o de hábeas
corpus -de tratarse de un tema vinculado con la
libertad personal). El artículo 31 del
Reglamento de la Comisión Interamericana indica
que una petición en esos términos no debe ser
admitida por el organismo internacional. Y, en
segundo lugar, como es lógico, la CIDH está
facultada para rechazar las peticiones que, como
ésta, sean manifiestamente infundadas o
improcedentes (artículo 34 del Reglamento). Luego
de esta apreciación primigenia, esperamos
contar prontamente con la totalidad de los
argumentos expresados en la denuncia contra el
Perú presentada por los empresarios de
Lucchetti, a fin de analizarlos detalladamente y
determinar si se trata, como aparenta a todas
luces, de un paso más en la estrategia de
impunidad planteada por su defensa. |