Lima, 13 de octubre del 2005

Es muy grave lo que viene sucediendo con los testigos, familiares de las víctimas, peritos y jueces involucrados en el esclarecimiento de las violaciones a los derechos humanos, ya que en el caso de los primeros sus vidas corren peligro, habida cuenta de las diversas amenazas formuladas en su contra. A la par, en los procesos judiciales (y de acuerdo con el Informe Defensorial Nº 97, cuya parte pertinente al tema ahora comentamos como segunda entrega), los jueces y fiscales no les están dando la protección debida, y las acciones para efectivizar su resguardo así como el Proyecto de Ley dirigido a establecer un sistema organizado de protección, han quedado estancados. Urge que las autoridades tomen cartas en el asunto, de lo contrario, el proceso de judicialización se verá inevitablemente afectado en materia probatoria, y lo que suceda con la integridad de los testigos y demás, puede convertirse en responsabilidad del Estado por omisión.

El Informe Defensorial revela que en los procesos judiciales, a pesar de existir un marco legal sobre la materia: (i) hay “renuencia o desconocimiento por parte de algunos fiscales y jueces para aplicar las medidas de protección”, (ii) existe “deficiente ejecución o ineficacia de las medidas dispuestas”; por ejemplo, se hace referencia al nombre de los testigos en el expediente cuando ello es reservado, o el que las medidas ordenadas no se cumplan. Tengamos en cuenta que, en este 2005, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos ha registrado 45 hechos de intimidaciones y ataques contra testigos, colaboradores eficaces y familiares de las víctimas, defensores de los derechos humanos (los ex comisionados de la CVR, la fiscal Cristina Olazábal y el juez Willy Ayala, entre otros), además de las amenazas contra tres peritos que trabajan las exhumaciones del Caso “Los Cabitos” (La República, 13/10/05).

Ante esta situación, es necesario que las autoridades sigan la agenda que la Defensoría ha propuesto en su Informe, e implemente un sistema de protección a los testigos hasta ahora inexistente: (i) la Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso de la República tiene la tarea de dictaminar el Proyecto de Ley N° 13398 (decretado a la misma desde el 08 de agosto pasado), y el Pleno del Congreso, de aprobar la ley (ver: Hacia una nueva ley de colaboración y protección eficaz), y (ii) la Fiscal de la Nación, a propuesta de la Fiscal Superior Coordinadora (que es la responsable de supervisar el tema de protección a testigos), y de las autoridades del Poder Judicial, debe señalar directivas de actuación fiscal y judicial referidas, entre otros temas, a la calificación de la situación de peligro del solicitante de protección, las medidas apropiadas en función de la situación del solicitante (recordando que la razón de la protección es la situación y caso en que se encuentra inmerso, y no la importancia de la información que brinde), la protección de los familiares (ya que la seguridad de éstos también puede verse afectada), el aporte económico para las labores de protección, etc.

Mientras tanto, y debido al estado de la situación, este lunes 17 se presentarán los casos ante la Unidad de Protección a Defensores de DDHH de la OEA y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington, donde justamente se expondrá el estado de las recomendaciones de la CVR (La República, 13/10/05). Ello es, justamente, un signo más que nuestro sistema interno está fallando, y que es urgente comenzar a efectivizar la agenda propuesta, para no dejar que se nos pase la oportunidad de hacer justicia.
(Cruz Silva Del Carpio)