Lima, 20 de octubre del 2005

Hace más de dos meses se inició el juicio contra los presuntos integrantes del Grupo Colina (caso patrocinado por el IDL). Ex altos oficiales como Nicolás de Bari Hermosa y Julio Salazar Monroe, oficiales de mando medio como Martín Rivas y Carlos Pichilingue, y un ex capitán del Ejército Peruano -luego asesor presidencial de nombre Vladimiro Montesinos Torres-, son los principales procesados en tan importante juicio. Ellos son acusados por su responsabilidad en 4 casos, por la comisión de graves violaciones a los derechos humanos (pobladores asesinados de Barrios Altos, estudiantes y un profesor de la Cantuta, desaparecidos del Santa y el periodista Pedro Yauri).

Son más de dos meses los que han transcurrido desde que comenzó el juicio oral. Durante ese tiempo, las 3 vocales que integran la Sala Especial Anticorrupción “A” vienen resolviendo un conjunto de rebuscados argumentos legales de los defensores, de las y los acusados presentes, quienes han presentado recusaciones, nulidades y apelaciones de las diferentes resoluciones emitidas por la Sala. Dentro de estas resoluciones, la más cuestionada, que incluso conllevó a una recusación de la Sala, fue la que estableció la culminación anticipada del proceso, para los hoy condenados Julio Chuqui Aguirre y Marco Flores Albán (ver: La “conclusión anticipada” y la derrota de los Colina).

Este miércoles 26 de octubre continúa la audiencia. Es la 11va. sesión en la que -sino se plantean nuevas dilaciones procesales- se va a iniciar los interrogatorios a los acusados y se va a actuar las diferentes pruebas presentadas por la fiscalía, la defensa de los acusados y los representantes de la parte civil. Según informaron las vocales en la última sesión, el primer interrogado será el ex presidente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y ex general del Ejército, Nicolás de Bari Hermoza, uno los militares más importantes durante los diez años de gobierno de Fujimori. Seremos testigos de uno de los juicios más importantes de las últimas décadas, que permitirá, que la población nacional conozca de boca de los propios acusados y de los testigos presentados, los hechos de violencia cometidos por los integrantes del Grupo Colina.

La Sala Anticorrupción y representantes del Ministerio Público tienen una gran tarea por delante en el interrogatorio de los acusados y testigos. Los familiares de las víctimas y las propias víctimas siguen con atención tan importante juicio, con la esperanza que la justicia finalmente llegará a ellos. La ciudadanía en general, confían en el accionar de tan importante Sala Anticorrupción, ya que las 3 mujeres que la integran, vienen demostrando en éste y otros juicios contra la corrupción, que son profesionales con capacidad, fortaleza y conocimiento, y sobre todo han demostrado ser personas en las cuales se puede confiar.
(Antonio Salazar García)