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Lima, 10 de noviembre del 2005 |
El
martes 8 de noviembre se publicó en El
Peruano la Resolución Administrativa Nº
258-2005-CED-CSJLI/PJ (ver:
texto
completo), mediante la cual el
Consejo Ejecutivo Distrital de la Corte Superior
de Lima establece el traslado temporal de los
seis Juzgados Penales Especiales, que están
ubicados en el edificio “Alimar”, al 2°
piso de la sede judicial “Anselmo Barreto”
(lugar en el que despachan los Juzgados y Salas
Penales con reos en cárcel). El objetivo de
dicho traslado es el de ubicar en dichos
ambientes de “Alimar”, de manera
provisional, a las tres Salas Penales
Especiales, las Salas 4ta., 5ta. y 6ta.,
recientemente constituidas (ver: Conforman
3 nuevas salas anticorrupción: ¿quiénes son
los escogidos?).
Una
de las constantes demandas de la ciudadanía con
relación al sistema anticorrupción, del cual
forman parte los jueces, fiscales y
procuradores, es que estas instituciones y el
personal integrante de las mismas, pueda contar
con las capacidades, servicios y garantías mínimas
para que puedan realizar un trabajo adecuado,
capaz, oportuno y seguro. Es por ello que nos
asombra y a la vez preocupa la resolución
administrativa emitida por el Consejo Ejecutivo
Distrital de la Corte Superior de Lima, que
preside la Vocal Superior María Zavala
Valladares, ya que en vez de consolidar el
trabajo que realizan los magistrados
anticorrupción, está separando a los jueces de
los vocales, estableciendo que los seis
magistrados, el personal judicial a su cargo y
los expedientes en proceso de investigación,
sean trasladados a unos ambientes en los que no
existen reales garantías de seguridad y
protección. Desde
Justicia Viva estamos, de manera permanente,
insistiendo en la necesidad de consolidar el
sistema anticorrupción, hemos sido críticos de
los desaciertos y defensores de los importantes
avances que viene dando el sistema penal
especial. En esta oportunidad levantamos
nuevamente nuestra voz de preocupación frente a
un hecho que merece la atención de todas
aquellas personas que seguimos creyendo en las
reales posibilidades de obtener una mejor
justicia y por lo tanto un mejor sistema
judicial. La
división física de la justicia especializada
anticorrupción, planteada por el Consejo
Ejecutivo Distrital, no significa un avance del
sistema, sino más bien un retroceso del mismo.
Ya que en la práctica están desvistiendo un
santo para vestir a otro. Cuando el objetivo
debe ser fortalecer el sistema contando con un
mejor y mayor ambiente en donde se pueda
incorporar a las tres nuevas Salas Anticorrupción,
además de contar con un número mayor de
ambientes para el juzgamiento de los procesados,
para guardar o archivar los expedientes y para
la lectura de los mismos por parte de la
defensa. Esa debe ser la prioridad inmediata del
Consejo Ejecutivo Distrital de la Corte Superior
de Lima. Es urgente una enmienda. |