Lima, 10 de noviembre del 2005

Esta semana se hizo pública una alarmante cifra sobre denuncias por corrupción contra funcionarios del actual régimen gubernamental. Según el informe presentado por el Dr. Pablo Sánchez Velarde, Fiscal Superior para casos de corrupción,  a la recientemente juramentada Fiscal de la Nación, Dra. Adelaida Bolívar, sólo en lo que va del 2005 se han denunciado 284 presuntos actos de corrupción en contra de una serie de funcionarios públicos. Lo más grave es saber que 24 de esas denuncias ya fueron formalizadas ante el Poder Judicial, 150 denuncias estarían en proceso de investigación y solamente 9 habrían sido archivadas, lo que estaría indicando que en la mayoría de casos existirían indicios suficientes sobre la comisión de los delitos relacionados con actos de corrupción.

Según el informe presentado, entre los acusados ante el Poder Judicial estarían el congresista oficialista Jesús Alvarado por encubrir la fuga de la testigo clave en la falsificación de firmas Carmen Burga, los implicados en el caso CONAPA en los que está citada como testigo Eliane Karp, el ex asesor de Fernando Olivera, César Ortiz Anderson, acusado de extorsionar a internos procesados por delitos de corrupción. El presidente de PromPerú, Carlos Zamorano, también sería uno de los denunciados por la irregular contratación de la ex miss Perú, Claudia Hernández.

Las cifras dan cuenta sólo de las denuncias presentadas durante este año. Si sumamos las que fueron promovidas durante los años pasados y las que seguramente se producirán en lo que queda de éste y del próximo año, podríamos estar hablando de un número considerable de funcionarios públicos involucrados en presuntos actos de corrupción.

Adicionalmente, resulta lamentable que después de transcurridos más de 4 años desde que se iniciaran los procesos por delitos atribuibles a la red mafiosa del gobierno de Fujimori, éstos aún no hayan concluido en su mayoría, lo cual nos lleva a preguntamos para cuándo tendremos resultados en los procesos penales instaurados a los funcionarios involucrados en actos de corrupción del actual gobierno. La lentitud con la que operan los órganos de justicia preocupa sobremanera, pues el mensaje que envía a la ciudadanía es el de impunidad. Esperemos que el Poder Judicial recupere de manera pronta el tiempo perdido y responda con eficiencia frente a los casos de corrupción denunciados.

Los peruanos, dueños de nuestra propia democracia, exigimos que los corruptos de ayer y hoy sean sometidos a los tribunales y rindan cuentas por su deslealtad con nuestra  nación.
(Amado Enco Tirado)