Lima, 10 de noviembre del 2005

Esta semana se dio solución a la posible huelga que anunciaron los trabajadores del Poder Judicial (PJ). Tras una reunión entre el Presidente del Poder judicial y el Presidente de la República, llevada a cabo el 9 de noviembre, se acordó la entrega del bono de productividad a los trabajadores jurisdiccionales y administrativos del PJ (ver: Comunicado del Poder Judicial). En ese sentido, el Ejecutivo promulgó el Decreto de Urgencia Nº 029-2005 (El Peruano, 10/11/05), en el que se autoriza al PJ a suscribir un Convenio entre el Consejo Ejecutivo en representación de la Alta Dirección del PJ, y la Gerencia General del PJ.

 Ahora bien, en principio se señala que la autorización de la firma del convenio tiene por objetivo la medición y evaluación de logros judiciales administrativos alcanzados en el año 2005, pero en realidad lo que se busca con este dispositivo legal es amparar la entrega del bono de productividad a los trabajadores que iban a entrar en huelga debido al incumplimiento de este beneficio. Y es que la cercanía entre los anuncios de huelga –por parte de los trabajadores del PJ– y la promulgación del Decreto de Urgencia nos lleva a pensar que este último acontecimiento fue la solución que vieron los funcionarios del Estado para evitar la inminente paralización de las labores del PJ.

Sin duda, resulta cuestionable el porqué de la utilización de una figura como el Decreto de Urgencia para regular algo que por su naturaleza debería ser reglamentado por un convenio colectivo a celebrar con el sindicato de trabajadores, pues están en juego los beneficios laborales de los que dichos trabajadores son titulares. De ahí que consideremos que, si bien se ha logrado evitar una paralización del funcionamiento del Poder Judicial, los medios no han sido los mejores para concretar dicho fin, siendo extraño que se haya excluido del acuerdo a los representantes gremiales de los trabajadores.
(Natalia Torres Zúñiga)