Lima, 17 de noviembre del 2005

El miércoles 16, en las instalaciones del Instituto de Defensa Legal (IDL), se llevó a cabo la mesa de diálogo “Nuevo Código Procesal Penal: ¿Qué se ha avanzado y qué falta para comenzar la implementación del nuevo Código Procesal penal en Huaura, a partir de febrero de 2006?, organizada por Justicia Viva. Por cerca de tres horas, los participantes (entre otros, el doctor Raúl Callirgos, presidente de la Comisión Especial de Implementación, el doctor Martín Castro, secretario técnico de la misma, la doctora Gladys Echaiz, fiscal suprema y representante del Ministerio Público, el doctor Rafael Donayre, representante del Ministerio del Interior, así como los magistrados Víctor Prado y Carlos Ventura, abogados, especialistas y representantes de la cooperación internacional como USAID y GTZ) intercambiaron puntos de vista sobre la importancia del Código en el proceso de la reforma del sistema de justicia penal, los problemas de su implementación y la necesidad de encarar de forma inmediata y oportuna el tema del próximo inicio de su vigencia en el distrito judicial de Huaura.

De forma unánime los concurrentes ratificaron las bondades del nuevo modelo acusatorio; reconocieron lo difícil que fue la aprobación del Plan de implementación del Código Procesal Penal por el Ministerio de Economía y Finanzas (el doctor Martín Castro llegó a decir que el impasse había generado incertidumbre y ocasionado un impacto desfavorable en las instituciones que integran el sistema de justicia penal); resaltaron la importancia del recurso humano y su capacitación por sobre la necesidad de adecuación de la infraestructura para el cumplimiento de los nuevos roles asignados a las instituciones (particularmente, la doctora Echaiz); y lamentaron la actual falta de recursos para afrontar el inicio de la implementación.

Todos los participantes coincidieron en que, a la fecha, el plazo para la entrada en vigencia del Código en el distrito judicial de Huaura es bastante corto, que las dificultades económicas son muy grandes y que las condiciones de inicio distan mucho de ser óptimas. Alrededor de ello, se produjo un fructífero intercambio de opiniones y propuestas: el IDL planteó la elaboración de un “Plan de emergencia”; el doctor Martín Castro propuso la evaluación de un “Plan de contingencia”; y el doctor Rafael Donayre postuló un “Plan de acción inmediata”. Por su parte, estando a la descrita situación de emergencia, el doctor Víctor Prado fue de la idea que se debía evaluar la conveniencia de postergar hasta agosto la fecha de inicio de la implementación del Código en el distrito de Huaura (fue muy interesante también su propuesta de paliar la falta de recursos con la “transferencia” de parte del personal del Poder judicial al Ministerio Público).

Horst Schoenbohm, de GTZ, fue enfático en señalar que, de convenirse en una prórroga, las instituciones concernidas (Poder Judicial, Ministerio Público, Ministerio de Justicia y Ministerio del Interior) deberían tener muy en claro, y “calendarizadas”, las medidas a adoptar entre febrero y agosto para garantizar, esta vez sí, el inicio y éxito de la reforma en el distrito judicial de Huaura.

La posición del Ministerio Público, expresada por la doctora Gladys Echaiz, fue que el Código Procesal Penal debía implementarse, sí o sí, en febrero del 2006 en el distrito judicial de Huaura.
(Ronald Gamarra Herrera)