Lima, 17 de noviembre del 2005

El controvertido vocal supremo Robinson Gonzáles Campos vuelve a ser noticia. Esta vez, la fiscal suprema Gladys Echaíz ha apoyado el pedido de recusación interpuesto por la Procuraduría Ad Hoc en la causa conocida como “Prensa chicha”, exigiendo a la Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema la evaluación de su no participación en este caso. Ello, en razón al hecho cierto que el mencionado tribunal supremo, del cual Robinson Gonzáles es presidente, debe decidir en instancia definitiva sobre la impugnación formulada por los hermanos Wolfenson Woloch a la sentencia que les impuso una condena de 5 años de privación de libertad por la comisión del delito de peculado.

Como bien recordamos, el recusado magistrado supremo tiene en su haber varios fallos jurisdiccionales favorables a notorios procesados y miembros de la corrupción fujimontesinista. Entre ellos, la rápida excarcelación de los referidos hermanos Wolfenson Woloch y la concesión de beneficios penitenciarios a Bedoya de Vivanco en términos contrarios a la Ley Nº 27770, según recordó esta semana un diario de circulación nacional a propósito de las suspicacias que suscita el mencionado magistrado supremo por el rol que ha de jugar en la extradición del prófugo Alberto Fujimori (La República, 04/08/05) (sobre los cuestionamientos que pesan sobre Gonzáles por su trayectoria profesional y sus decisiones jurisdiccionales, ver: Diez fallos judiciales cuestionables del vocal supremo Robinson Gonzáles Campos).

Estos “antecedentes” hacen temer, razonada y razonablemente, que Gonzáles Campos pudiera tener un comportamiento que ponga en cuestión la necesaria imparcialidad que debe acompañar los actos y decisiones de los magistrados. Ahora corresponde a los otros cuatro vocales integrantes de la Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema decidir el apartamiento de Robinson Gonzáles por el bien de la justicia y la misma imagen del Poder Judicial.
(Sofía García Carpio)