Lima, 17 de noviembre del 2005

Esta semana la Defensoría del Pueblo, mediante Resolución Defensorial Nº 026-2005/DP, ha precisado la recomendación que le hiciera al Congreso de la República en su Informe Nº 95 sobre “La protección penal frente a la violencia familiar en el Perú”; informe que, por cierto, toca una problemática social estructural de nuestra sociedad y en la que el sistema de justicia tiene mucho que aportar.

La precisión hecha consiste en señalar el dispositivo legal que el Congreso debería modificar según el antes mencionado Informe Defensorial, a efectos de ampliar el plazo para la realización de las investigaciones preliminares en los casos de violencia familiar, plazo previsto en el artículo 4º del Texto Único Ordenado de la Ley Nº 26260, modificado por el artículo 1º de la Ley Nº 27982. De ese modo, se podrá cumplir satisfactoriamente la etapa de la investigación a nivel policial.

Es necesario mencionar que el Informe Defensorial Nº 95, materia de esta modificación, pone de relieve tanto la función que el sistema de justicia legalmente tiene como la que efectivamente realiza. De otro lado, señala la normativa internacional que protege frente a la violencia familiar, el procedimiento de faltas en la legislación nacional, las competencias de la Policía Nacional en el tema y el papel de la justicia de paz letrada. A la vez, el Informe indica las deficiencias y carencias que el sistema de justicia presenta en la práctica y, mediante encuestas a los propios jueces sobre tales deficiencias e investigaciones de los expedientes, muestra de manera clara la necesidad de que las autoridades adopten una política organizada, a fin de mejorar el tratamiento judicial de la violencia familiar.

El Informe, además de finalizar con una agenda de acciones pendientes que deben adoptar diversas instituciones pertenecientes y relacionadas al sistema de justicia (Poder Judicial, Ministerio Público, Policía Nacional, Academia Nacional de la Magistratura y Congreso de la República), pone los reflectores sobre el grave problema de la violencia familiar, en el que, si los órganos estatales emitieran dispositivos claros de actuación sobre el mismo, esta realidad que lamentablemente es estructural disminuiría. El país, y en particular las instituciones del sistema de justicia, tienen una gran tarea por realizar.
(Cruz Silva Del Carpio
)