Lima, 24 de noviembre del 2005

Este sábado 26 de noviembre se llevará a cabo el proceso de elección de la nueva Junta Directiva, de la Junta de Vigilancia y de los integrantes de la Asamblea General del Colegio de Abogados de Lima (CAL), para el periodo enero a diciembre del 2006. Se presentan cinco candidatos para el decanato, ocho para la junta de vigilancia y ciento diez para la asamblea general.

A pesar de que existen novedosas propuestas planteadas por algunos de los candidatos, lamentablemente estas elecciones pasan casi desapercibidas para el común de la ciudadanía e incluso para muchos de los agremiados. La razón principal: no se ha logrado involucrar este proceso electoral dentro del debate nacional, ni siquiera se ha logrado generar debates públicos entre los candidatos, que permitan que agremiados y no agremiados podamos conocer las propuestas planteadas por los diversos postulantes. Continuamos en la constante de los últimos años, es decir, que las elecciones del CAL sean totalmente marginales a los grandes hechos nacionales.

Nos hubiera gustado que desde el CAL o de las instituciones de la sociedad civil (entre las que nos incluimos) hubiéramos generado espacios de debate en los que los candidatos puedan presentar sus propuestas no solamente gremialistas, sino  también aquellas que nos permitan abordar los grandes temas de la justicia como: la reforma del sistema de administración de justicia, la masificación de la abogacía por el incremento desmedido de las facultades de Derecho, la reforma procesal penal, los sistemas especializados de justicia, la reforma de la enseñanza legal y el propio rol del abogado en el país. Temas en los que agremiados y no agremiados deberíamos tener una posición.

Esperamos que el voto que los agremiados podamos dar este sábado 26 sea un voto de conocimiento y sobre todo de compromiso para que, junto con el Decano y otros representantes que salgan elegidos, podamos avanzar en la mejora de nuestra institución gremial, pero sobre todo en la posibilidad de generar espacios de debate que permitan que, como institución y como personas, podamos tener propuestas concretas sobre los temas actuales de la justicia y que en ese proceso podamos recuperar la credibilidad de la ciudadanía.
(Antonio Salazar García)