Lima, 24 de noviembre del 2005

Los días 23 y 24 de noviembre los trabajadores del Poder Judicial (PJ) sin incluir a los magistrados realizaron un paro de 48 horas (página web de CPN Radio, 24/11/05). El motivo de dicha suspensión de actividades es exigir al Congreso de la República la aprobación de la partida presupuestal solicitada por el Poder Judicial para el año 2006. Como recordamos, es muy probable que el presupuesto solicitado por este órgano del Estado sea otorgado de manera recortada, es decir, que no se entregue toda la partida solicitada sino una menor a ella (ver: El presupuesto judicial en el epicentro del conflicto entre poderes). Ahora bien, dicho paro no habría sido acatado por la totalidad de los empleados del PJ, pues algunos juzgados sí habrían brindado atención al público en los días programados para la huelga. En ese sentido, podríamos decir que ésta no ha tenido la extensión ni la intensidad de otros momentos.

Al respecto, y dados los antecedentes conocidos, la huelga de los trabajadores del PJ podría estar en relación con su preocupación por la afectación a sus condiciones de trabajo. De otro lado, debemos considerar que esta no es la primera vez que los trabajadores del PJ paralizan sus actividades en lo que va del año (ver: Huelga en el PJ y MP, pan de cada día), por lo que es necesario tener una alternativa de solución integral que impida las consecuencias negativas que las paralizaciones tienen sobre la duración de los procesos y la eficiencia de la impartición de justicia. Sin duda, la huelga es un derecho reconocido por la Constitución; no obstante, es de esperar que las partes hagan los mayores esfuerzos para no afectar más a los justiciables.
(Natalia Torres Zúñiga)