Lima, 01 de diciembre del 2005

El control disciplinario de las faltas que dan lugar a destitución de los magistrados es orgánicamente mixto. Si se trata de magistrados supremos, recae en el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), en tanto que si se trata del resto de jueces y fiscales, recae inicialmente en la Oficina de Control de la Magistratura (OCMA), que investiga y pide la sanción, y en el CNM, que es quien finalmente la adopta. En el primer caso, ya comentamos lo sucedido con los cinco vocales supremos recientemente destituidos. En el segundo caso, el viernes pasado (25/11/05) se publicaron en El Peruano, dos resoluciones del CNM en la que se resuelve destituir a 4 magistrados. 

Mediante la resolución Nº 43-2005-PCNM (ver Resolución), se destituye a José Mariano Reyes Delgado, presidente de la Corte Superior de Madre de Dios, a Milton Merine Mercado Apaza, vocal superior de dicha Corte, y a José Melecio Zárate Guerra, juez mixto de Huepetuhe, por una serie de cargos que surgen, en primer lugar, de una solicitud de dinero para fallar a favor de dos litigantes por parte del juez mixto; y en segundo lugar, de las reiteradas inconductas funcionales cometidas por el presidente de la Corte, que demuestran, por decir lo menos, un ejercicio abusivo e impropio de su cargo.

Mediante la resolución Nº 044-2005-PCNM (ver Resolución), se destituye a Julia Ernestina Figueroa Eufrasio, por haber favorecido a una de las partes en un proceso que estuvo a su cargo.

En estos casos, el CNM ha fallado siguiendo lo solicitado por el propio Poder Judicial, luego del trabajo investigativo de la OCMA, y lo viene haciendo desde el año 2004. Anteriormente, se presentaron algunos casos, muy cuestionables por cierto, en los que este órgano constitucional desatendió la solicitud de destitución formulada por el Poder judicial, pero desde el año indicado hay coherencia entre ambos sistemas de control, lo que sin duda redunda en un mejor funcionamiento del aparato disciplinario.

Ahora, a fin de ubicar aspectos en que se puede mejorar, queremos reiterar nuestro llamado a la Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso para que discuta y apruebe una ley de Carrera Judicial (ver: Carrera judicial: Una propuesta de reforma verdaderamente estructural), habida cuenta que sólo así se podrá tener una regulación sistemática que supere las falencias demostradas de la regulación actual, que viene generando algunos casos de impunidad que la ciudadanía rechaza.

Queda reconocer el buen trabajo realizado por la OCMA y el CNM en estos casos, y manifestar nuestra esperanza en que no se ceje en este empeño, para bien de la confiabilidad en el sistema de justicia.
(César Bazán Seminario)