Caso patrocinado por el IDL

Lima, 15 de diciembre del 2005

Este miércoles 14 continuó el juicio que se les sigue a Vladimiro Montesinos Torres y otros 53 militares por su presunta participación en el asesinato y desaparición forzada, de los pobladores de Barrios Altos, La Cantuta, El Santa y Pedro Yauri. Es el juicio al denominado “Grupo Colina”, que se inicio hace cuatro meses y que ayer llego a su sesión Nº 18.

Durante estos cuatro meses han ocurrido un conjunto de acciones judiciales de la defensa de los acusados que llevó incluso a la recusación de las tres integrantes que conforman la Sala Penal Especial, las doctoras Inés Tello, Inés Villa e Hilda Piedra. Pero lo más saltante de este proceso es el comportamiento que han asumido los diferentes acusados y sus respectivas defensas. Por ejemplo mientras los Generales Nicolás de Bari Hermoza y Julio Salazar Monroe no quisieron contestar las preguntas planteadas por las integrantes de la Sala Especial y el Fiscal Superior, el General Juan Rivero Lazo y los Coroneles Julio Rodríguez Cordova y Carlos Miranda Balarezo, decidieron declarar y esclarecer los hechos materia de juicio oral.

De estas tres últimas declaraciones vale resaltar la brindada por el coronel Julio Rodríguez Cordova y  la que viene dando (continúa el próximo miércoles) el coronel Carlos Miranda Balarezo. Este último sobre todo ha sido enfático en señalar su voluntad de acogerse a la confesión sincera y para ello ha relatado la forma como sucedieron los hechos de La Cantuta. Ha manifestado que fue el general Luis Pérez Documet quien ordenó para que el Teniente Aquilino Portella apoye en el ingreso de un comando del ejército a la universidad La Cantuta, comando que estaba al mando del mayor Martín Rivas. Señalo asimismo, que el general Pérez Documet le mencionó que la orden provenía del Comandante General del Ejército Nicolás De Bari Hermoza y del general jefe de la DINTE Juan Rivero Lazo.

Relató, asimismo, que el teniente Aquilino Portella lo llamó a su casa, el mismo 18 de julio de 1992, a las 5:30 am., para contarle que ya había cumplido la misión ordenada pero que debía reportarle un hecho preocupante, “que las personas que fueron con él, habían secuestrado y ejecutado a los estudiantes y un profesor de La Cantuta”. Que ante esa información pidió de manera urgente entrevistarse con el general Pérez Documet,  y al hacerlo y verlo tan preocupado dicho general le señalo: “que tanto te preocupas Miranda si los responsables de esto son Hermoza Ríos y Rivero lazo, son ellos los que deben resolver el problema”.

Señaló, asimismo, que esa misma noche del 18 de julio él y Aquilino Portella Núñez, se reunieron en casa del general Pérez Documet y fue el mismo Portella quien le contó a Pérez Documet todo lo sucedido en la madrugada de ese día. Es decir, que el general en mención, conoció de los hechos desde el primer día en que estos sucedieron.

Conforme pasan las semanas este caso va tomando ribetes de mayor esclarecimiento que va a permitir resolver con justicia y de manera ejemplar estos crímenes de lesa humanidad que se les imputa al comando paramilitar “Colina”. Esperamos que el coronel Miranda Balarezo siga relatando todo lo que sabe y que a partir de ello, otros acusados y acusadas se acogan también a esta posibilidad de la confesión sincera y no vayan a escoger la del silencio, ya que como dice el dicho popular “el que calla otorga”. Y especialmente en este caso por la cantidad de pruebas existentes, el o la que calla esta aceptando lo que se ha dicho sobre él o ella.
(Antonio Salazar García)